El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, convocó este miércoles a los ciudadanos a mantener la «lucha por la libertad», empezando por rodear la base aérea La Carlota, en el este de Caracas.

Pero la sorpresa de la jornada fue la liberación del líder opositor Leopoldo López, quien hasta este miércoles por la mañana se encontraba con prisión domiciliariamonitoreado con una tobillera electrónica.

López también arengó a los miembros de las Fuerzas Armadas «a seguir luchando por la Patria desde este lado».

Mientras en las inmediaciones de la base militar se sucedían esporádicos incidentes entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad y los colectivos de civiles chavistas, las imágenes de televisión internacional permitieron ver gente portando palos, piedras y hasta alguna bomba molotov.

Pero horas después el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, aseguró que la situación «está controlada» y que el 80% de los militares que se sublevaron esta mañana en la base aérea La Carlota volvieron a sus unidades «y se pusieron al mando de sus comandantes».

Se registraron protestas y manifestaciones multitudinarias en los 24 estados de Venezuela, pero la tensión fue opacada por la sorpresa.

«Da la impresión que la determinante mayoría del país quiere que Maduro se vaya del país, pero él retiene el mando formal del Estado venezolano y le quedan algunas simpatías en la calle», informó el periodista venezolano Alonso Moleiro en una comunicación con el canal C5N.

Todavía no se registraron muertos durante la jornada pero hubo decenas de heridos y de detenidos.

Moleiro reconoció que no se esperaba la liberación de López. «Este paso no se lo estaba figurando nadie hace seis horas. El tema de la conversación de anoche era ir a la marcha de mañana», explicó el periodista, quien se refirió a una «complicidad interna» con los custodios del líder opositor para lograr su liberación.

López fue llevado por su custodia desde su hogar hasta la base La Carlota durante la madrugada. Ahí se reunió con Guaidó y arengaron a los militares para que tomen la base.

Conforme pasaron las horas, López pidió protección en la embajada de Chile en Caracas.

Además de recibir el apoyo del llamado «Grupo de Lima», del cual forma parte la Argentina, los líderes opositores fueron apoyados por «varios coroneles» y miembros del Ejército que vestían bandas azules por el «cese de la usurpación», describió Moleiro.

También llamaron a levantarse a los ciudadanos, cosa que ocurrió en diversas marchas a lo largo del día, aunque Moleiro aclaró que «los militares no han salido a reprimir a la gente» sino que el Gobierno «se mueve con los colectivos paramilitares y las milicias, que son chavistas armados» como única defensa.

Por su parte el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, llamó a través de Twitter a «la máxima movilización popular para asegurar la victoria de la paz».

Durante el día se observaron imágenes de un vehículo blindado de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militar) y atropelló a un grupo de manifestantes. La dirección de Salud del municipio caraqueño Chacao informó que en los hospitales de su jurisdicción se había atendido a por lo menos 37 heridos de bala.

En ese contexto, dos periodistas venezolanos consultados por Télam también coincidieron con Moleiro en que les llamaba la atención ver pocos militares y policías desplegados en las calles de Caracas en comparación con otras protestas contra el gobierno chavista.

Melisa Delgado Niglia