Internet y los aparatos tecnológicos es uno de los mayores inventos del siglo XX. Sus beneficios son notables en la era de la información, pero no hay que perder de vista las dificultades y trastornos derivados de su uso. En este informe, todo sobre los las adicciones, el ciberbullyn y las maneras de relacionarse con la red.
¿Será que la oralidad dejó de tener la importancia que tenía? Antes el saber se trasmitía de boca en boca. Ahora el concomimiento no lo tiene el abuelo, sino quien mejor llega a encontrar la definición en Wikipedia o consultarle al Señor Google. Todo está a un click, todo es más simple y al mismo tiempo todos cambiamos nuestras formas de relacionarnos.
Hoy creemos que podemos saber todo del otro. Pero no podemos sentirlo, ni verlo más que a través de un aparato. Entonces la interconexión hace la desconexión. Estamos cada vez más aislados, y el proceso llega tanto a grandes como a chicos, y el jugar con un niño queda muchas veces desplazado por una tableta que reproduce videos de youtube. Es que el mundo tiene que hacer, producir y seguir. No hay tiempo. Es como el reloj de la modernidad, la tecnología hoy marca nuestro tiempo, nos atrapa en nosotros mismos y convierte nuestras relaciones humanas a lo más superficial.
Susan Sontag escribió una vez en “Ensayo sobre la fotografía” respecto al momento “Kodak” y reflexionó algo así como que los hombres están más preocupados por sacar una foto que disfrutar de una maravilla natural. Y en definitiva la tecnología, no importa cuál sea el aparato, se ubican entre nosotros para que seamos un simple espectador de nuestras acciones y costumbres; no medimos consecuencias y nos sumamos al boon del progreso, de la globalización y el mundo interconectado.
Un estudio de la Unidad de Neuroimagen Cognitiva de la organización francesa INSERM-CEA publicado por la BBC, determinó que “aprender habilidades tales como la escritura a mano y tocar un instrumento musical puede cambiar realmente la estructura del cerebro y que el aprendizaje de escribir con una pluma es más beneficioso para los niños que las habilidades de un teclado.” No obstante, seguimos maravillados con todo el avance de la tecnología, y cada vez son más los que utilizan estas nuevas herramientas sin pensar en sus consecuencias.
Tal es así que Reconectarse, la institución pionera en Argentina en el Diagnóstico y Tratamiento de adicciones a Internet y otras Tecnologías afirma que “el uso de las redes sociales y videojuegos es la actividad más común entre los chicos y adolescentes. Les ofrece una puerta al entretenimiento y a la comunicación con sus pares. Sin embargo, su uso excesivo o erróneo puede llevar a importantes problemas como el aislamiento social, malos resultados escolares, poco interés por otras actividades, depresión, ansiedad, problemas de salud, problemas de alimentación y sueño”.
Pocos son los que se ponen a pensar en las consecuencias que trae el uso de la tecnología en nuestras vidas. “Me rindo, no puedo contra los celulares, contra Whatsapp o Facebook”, escribió Leonardo Haberkorn el profesor uruguayo en una carta anunciado que dejaba de dar clases ya que la tecnología se había apoderado de sus alumnos.
“Conectar a gente tan desinformada con el periodismo es complicado. Es como enseñar botánica a alguien que viene de un planeta donde no existen los vegetales”, dijo acertadamente. Y es que internet y el celular volvió todo tan simple que contagió a los jóvenes para solo leer facebook, con cosas cortas y que no requieran concentración. Tanto que se reproducen faltas de ortografías, información falsa y se trasmiten saberes como una verdad que no es tal.
CIBERBULLYN: el acoso está en la red
La violencia entre los chicos de edad escolar viene de hace mucho tiempo. Palabras como bullying, comenzaron a invadir los medios de comunicación y las redes sociales. ¿Sabemos cómo se traslada esta violencia con el uso de las nuevas tecnologías? ¿Qué hacemos con los chicos que la producen y los que la sufren?
Con el uso de las nuevas tecnologías (internet, telefonía móvil y videojuegos online, entre otros), apareció un nuevo concepto para abordar la violencia entre los chicos: el CIBERBULLYNG
Los especialistas lo definen como acoso entre iguales en el entorno TIC, e incluye actuaciones de chantaje, vejaciones e insultos de niños a otros niños
Los casos de ciberbullyn pueden ser muchos: colgar en internet una imagen comprometida, dar de alta, con foto incluida, a la víctima en un web donde se trata de votar a la persona más fea, dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats, entre muchos otros que ni padres ni docentes tienen acceso.
Por todo esto el CIBERBULLYN toma una mayor gravedad, porque el ANONIMATO, la no percepción directa e inmediata del daño causado y la adopción de roles imaginarios en la red lo convierten en algo difícil de abordar para los adultos.
Por eso, es importante que los chicos conozcan la dimensión de esta práctica pero antes, que los padres y docentes sepan advertirlas, estar atentos a los episodios violentos, investigar qué tipo de redes utilizan, qué tipo de relaciones establecen y cuáles son las más conflictivas y violentas.
El CIBERBULLYIN puede causar tensión, autoestima baja, pesimismo, tristeza, rechazo al ambiente en que se encuentre y hasta en caso extremo, el suicidio. NO SON COSAS DE CHICOS, son ALERTAS para los adultos. ¡Tomemos las medidas necesarias!
Terminan las clases: ¿cómo hacer para que los adolescentes no se sumerjan en las pantallas?
Reconectarse, la institución pionera en Argentina en el Diagnóstico y Tratamiento de adicciones a Internet y otras Tecnologías asegura que las vacaciones son un desafío para todos los hogares con chicos y adolescentes. Mucho tiempo libre + padres muy ocupados = chicos “enchufados” todo el día. Aquí, ideas para limitar el uso de pantallas:
• Pactar horarios y límites diurnos y nocturnos en el uso de la computadora, consolas de videojuegos, tablet y celular, o las pantallas que haya en la casa.
• Promover actividades y sitios de calidad, más allá de usar un dispositivo tecnológico para jugar, relacionarse y navegar, hay mucha información y sitios que estimulan el aprendizaje.
• Compartir con los chicos su mundo online pidiéndoles que nos muestren sus juegos preferidos, jugando con ellos, interesándonos en lo que a ellos les llama la atención.
• Asegurarse de haber instalado filtros y antivirus adecuados.
• Recurrir a la ayuda de la familia y de otros padres, turnándose, para realizar estas actividades.
• Intercalar el uso de la computadora con otras actividades.
• Estimular y ayudar a los chicos a pensar en actividades alternativas.
• Utilizar el tiempo libre para compartir con los hijos actividades off line, dando prioridad a las que son al aire libre y ponen el cuerpo en movimiento.
Todos los chicos y adolescentes actuales forman parte de los “Nativos Digitales”, nombre con el que se designa a las generaciones que nacieron con Internet. Y los padres deben comprender que su infancia y adolescencia fue muy diferente, respetando por un lado las nuevas formas de interacción y juego –siempre con las reglas y cuidados necesarios-, pero también mostrándoles a los hijos que existen caminos y actividades “no digitales” para sus vidas que es muy importante y divertido explorar.
Algunas propuestas de actividades off line para tentar a los chicos a desenchufarse:
• Para los más chiquitos: actividades plásticas, leer y dramatizar cuentos, disfrazarse, ir a la plaza, juegos con masa, juegos tradicionales como la mancha y la escondida, juegos de construcciones, rompecabezas, etc.
• Para los más grandecitos: hacer “experimentos” (primero se puede organizar un paseo por la librería para conseguir un libro con propuestas para el pequeño científico), fabricar juegos de mesa inventando las reglas, cocinar juntos, leer e inventar cuentos y poemas.
• Para los adolescentes: compartir juegos de mesa complejos, jugar cartas o dados, salir con ellos, organizar paseos en familia, ir a parques de diversiones, a patinar sobre hielo, a jugar bowling, etc.
• Para todos: salidas al cine y al teatro, museos, paseos –que pueden ser con guía- por sectores de la ciudad que no conozcan, encuentros con sus amigos (la colonia de vacaciones y el club siempre son buenas opciones).
Asesoró: Lic. Laura Jurkowski, psicóloga y directora del centro Reconectarse, especializado en la problemática de internet, videojuegos y el uso de la tecnología

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