Los intendentes bonaerenses están sumamente preocupados por el costo del servicio del SAME. Le vienen planteando a Axel Kicillof que no pueden seguir sosteniendo el costo de la prestación en sus distritos y piden al gobierno provincial una salida.

El tema viene generando preocupación en La Plata toda vez que el servicio de emergencias tuvo en 2019 un costó de 488 millones de pesos. Desde el gobierno sostienen que desde lo conceptual el servicio del SAME resulta interesante, sin embargo es algo insostenible en el tiempo para los intendentes. Un ejemplo a tener en cuenta es el mantenimiento mensual de una ambulancia, que ronda entre los 480.000 y 500.000 pesos.

El servicio empezó con costo cero para los alcaldes, pero a medida que pasan los meses empiezan a absorber la totalidad de los pagos. Según el programa, diseñado por el gobierno de María Eugenia Vidal, el primer año la provincia financia el 100% del SAME, el segundo el 50%, el tercero el 30% y el cuarto ya son los intendentes quienes tienen que costear el gasto.

De este modo, con los primeros convenios firmados a mediados de 2016, algunos municipios empezarán a costear este año el 100% del servicio.

«Los intendentes dicen que no pueden sostener el costo del SAME y que les sale más barato contratar un servicio local», dijo el ministro de Salud, Daniel Gollan. El ministro, sin bien no cuestiona el servicio desde lo conceptual, asegura que «toda idea, sin su correspondiente financiamiento puede transformarse en una mala idea».

«Los intendentes dicen que no pueden sostener el costo del SAME y que les sale más barato contratar un servicio local. Desde lo conceptual el servicio no está mal pero toda idea, sin su correspondiente financiamiento puede transformarse en una mala idea»

Los intendentes deben seleccionar y contratar al personal para el servicio y las ambulancias son cedidas por la provincia en comodato. Esto supone que si un alcalde decide dar de baja el servicio, estas unidades vuelven a la provincia.

Desde el gobierno de Kicillof aseguran que la provincia no accede a ningún tipo de información sobre el servicio. No hay registros de los llamados, ni de las urgencias atendidas, todo queda en manos de los municipios.

La información no está centralizada, cada municipio controla la información de llamados y emergencias atendidas. Sin esa información sistematizada no se puede mejorar el servicio.En La Plata no tienen todavía una idea clara de cómo atacar el problema del financiamiento, pero entienden que tiene que auxiliar a los municipios. Desde el gobierno provincial le están pidiendo tiempo a los intendentes para avanzar en una salida.

El servicio del SAME fue una de las política transversales de la gestión de Vidal. Al programa adhirieron 119 municipios y llega a 13,6 millones de habitantes. En momentos en que muchos intendentes buscaban renovar sus mandatos, el SAME apareció como una buena opción para mostrar gestión en los distritos. Así, incluso varios alcaldes cercanos al kirchnerismo se abrazaron al servicio.

Durante la campaña electoral del año pasado, el SAME generó fuertes roces con un grupo de intendentes que resistían al programa. En un acto en San Martín, Vidal apuntó contra unos 16 distritos que se negaban a firmar los convenios y sumar el servicio.

«Hay más de una decena de municipios que aún no tienen el servicio de emergencia», dijo la entonces gobernadora y llamó a la reflexión a los alcaldes opositores «para que la política o la campaña electoral no deje esperando al vecino».

Son 16 los distritos que no adhirieron al servicios: La Matanza, Merlo, Ituzaingó, San Fernando, Presidente Perón, Zárate, San Antonio de Areco, Navarro, General Arenales, Leandro N. Alem, 9 de Julio, Carlos Casares, Pehuajó, Tapalqué, Benito Juárez y Monte Hermoso.

LF