Jóvenes Pordioseros: “El paso del tiempo no daña la obra”

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Toti Iglesias confirma su trabajo en un nuevo disco de estudio y revela el método empleado para armar los conciertos antes de visitar Florencio Varela por primera vez.

“Estoy entero, muy bien y feliz. Cuando vivís muy rápido las cosas, quemas muchas etapas. Pasa eso de caerse para levantarse, ponerse de pie…funciona así en todos los aspectos de la vida: salud, amores, banda. Hoy me siento fuerte. Contento con el presente del grupo. Tocamos todos los fines de semana. Adoptamos ese método para diseminar la semillita otra vez”, explica Cristian Toti Iglesias, vocalista de Jóvenes Pordioseros.

Tras conquistar las radios con “Descontrolado” -perteneciente a su álbum “Vicio”- y debutar en el mítico Estadio Obras, la fama efímera combinada con los excesos desgastan el proyecto. Sus integrantes toman caminos diferentes. Sin embargo, el cantante decide volver a sus raíces para motorizar su idea original. “Es una suerte de renacer. No somos el invento de una compañía, empezamos con shows para cuarenta personas. Después llegamos a cien, pasamos las quinientas, superamos las mil y llegamos a cinco mil.Los mejores conciertos son en los lugares de rock porque la gente del palo no se fija qué suena en los medios”, reflexiona.

Con algunos cambios de integrantes desde su regreso, el presente parece torcer la época de las malas. “Cuando nos separamos, muchos me señalaron como el culpable.El frontman siempre es el responsable. Pero no siempre que un músico se va es por una pelea. La situación fue shockeante, pero nunca perdí la fe. Fue una época de aprendizaje y supervivencia”, revela.

“Pánico”, el último material discográfico, musicaliza la nueva etapa. Con el carismático Toti al mando, la novel formación emprende una gira para tocar sus canciones por el país. El itinerario del tour indica que la próxima parada es Florencio Varela. Actúan en “Reina`s Rock”, Avenida Eva Perón 3555, mañana por la noche. “Profetas del origen, “Zecuelas”, “Cinco monos” y “Farsante” son los invitados a la velada. “No preparamos una estructura para el concierto. Nos guiamos por la reacción del público. Ensayamos todo el repertorio y eso nos permite escoger cómo continuar el show sobre el escenario. Repasaremos melodías de todas las épocas”, anticipa.

¿Percibís matices sonoros entre los distintos períodos?

No suelo escuchar los primeros discos. En “Probame”, mi voz es la de un nenito con miedo y no me gusta. Si estoy muy conforme tanto con el laburo de las guitarras como el sonido general. A pesar de la poca experiencia, plasmamos a la perfección lo que deseamos en cada momento. No me puedo quejar de nada. El paso del tiempo no daña la obra.

¿Cómo describís la actualidad musical de la banda?

El último disco salió hace dos años. Sin embargo, planeamos editar un nuevo videoclip porque las canciones tuvieron una muy buena respuesta. Aún no definimos si será una balada o un rocanrol. “Hija de la luna” es un tema que compuse para mi ahijada y tiene muchas chances. Narra cómo cambia la vida de una persona con la llegada de un hijo. Lo escribí mientras observaba el vínculo que construyeron mis amigos con sus niños.

¿Planean trabajar en el estudio de grabación?

Aunque estuve varios meses sin componer, tengo ideas que deseo plasmar. Afortunadamente, superé esa crisis y escribí algunas letras durante los últimos días. Uso un grabador de mano en el que suelo registrar versos, estribillos o acordes. Revisé esas cintas caseras para usarlas como disparador. Encontré elementos muy útiles. El plan es culminar con la serie de presentaciones para iniciar la pre-producción del próximo LP.

La pasión Stone

“Tengo un montón de primos y soy el más chico. Ellos olvidaron unos casettes en mi casa. Uno era de los Rolling; El otro, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Los escuché por primera vez a los 9 años cambió mi vida. Llegué a la música a través de ellos”, recuerda Toti.

Pánico

Guitarras filosas, nocturnidad, estribillos de estadios y destellos arrabaleros conviven en el último integrante de la discografía pordiosera. Sin resignar su esencia rockera, apuestan con audacia por un sonido impertinente. El espectro musical abarca resabios de blues porteño en “Infierno”, mid tempos como “Eterno” más los infaltables hits: “Lobo” o “Hiena”.

 

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