La aparición de Pascual

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Por Víctor Bravo |

Hay pedidos de oraciones, de ayuda y de amparos. Agradecimientos, rezos y bendiciones. Amén. También hay fotografías, poemas, frases y consultas: ¿Cuándo es la misa? ¿Cómo se llega al campito? ¿De dónde sale el colectivo? ¿Hay combis o se puede llegar a pie? Son palabras clave del registro de la fe en las redes sociales, en Facebook.

También hay mística y certezas. Es el hermano, hermanito. El gaucho milagrero, el del campito, el que da la misa los martes, el amigo, el que está con los curas, el que estuvo con el Papa, el venerado, el salvador, el sanador. Y hay misterio y rumores. Que curó a los famosos, que no brinda entrevistas, que no deja que lo fotografíen, que no se sabe cuándo atiende, que dice que no sana.

Esos dos párrafos contienen algo de lo que se lee, genera y hay alrededor de Pascual, el hermano Pascual.

Esta semana fue especial para sus seguidores: atendió miércoles, jueves y atenderá hoy viernes en el campito, ese lugar de coordenadas difusas en el mapa que ahora los fieles revelaron por las redes sociales: calle 1620 y calle 1673, Florencio Varela.

También esta semana Pascual se hizo tiempo para participar de un acto público. No suele hacerlo, al menos no tan seguido. Se dejó ver el lunes feriado en Quilmes, en la presentación de la nueva bandera de esa ciudad que se hizo en el estadio Centenario. Estuvo sentado a la derecha del señor padre Luis Farinello (foto), quilmeño y vecino de Varela, amigo de Pascual. No pasó desapercibido. Su barba tupida no se lo permite. Saludó a vecinos y autoridades. Fue un encuentro más, pero también un nuevo gesto de acompañamiento hacia la comunidad que lo venera y que deposita en él parte de la fe y esperanza.

Foto: Silvana Daer.

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