*Por Jorge Joury

Frente al vendaval de versiones y una suerte de operativo clamor pidiendo por la postulación de María Eugenia Vidal a la Presidencia, la cúpula del macrismo se vio obligada a dar un mensaje de unidad, cerrando filas detrás de la candidatura de Mauricio Macri a la reelección.

Fue en un encuentro realizado este lunes, en el que se congregaron las principales espadas de los tres distritos gobernados por el PRO y que derivó en una foto de peso que ilustra esta nota y que estuvo más dirigida al Círculo Rojo, desde donde se insiste que ante la caída de Macri y el avance de Cristina Kirchner, Vidal es la persona adecuada para proteger el inquilinato de la Casa Rosada.


Con Vidal, el jefe de Gabinete, Marcos Peña y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se juntaron a cenar con funcionarios de primera línea de Nación, Provincia y la Ciudad, en lo que fue una suerte de la mesa nacional del equipo amarillo ampliada.


El cónclave tuvo lugar en la casa del ministro de Seguridad provincial, Cristian Ritondo. Por Nación estuvieron también el ministro del Interior Rogelio Frigerio y su vice, Sebastián García de Luca; y el secretario general de Presidencia, Fernando de Andreis. Desde La Plata llegaron el jefe de Gabinete bonaerense, Federico Salvai; el ministro de Gobierno, Joaquín de la Torre; y el intendente de Vicente López, Jorge Macri.


Tampoco es casualidad que Vidal saliera en las últimas horas a fortalecer la candidatura de Macri. Fue al inaugurar con el Presidente las obras de rehabilitación y modernización de la planta potabilizadora Donato Gerardi, que abastece a 800 mil usuarios de La Plata, Berisso y Ensenada. Allí puso en claro que «acompañará al presidente los próximos cuatro años. Me sobra garra y corazón para acompañar a los bonaerenses por 4 años más».


La contraofensiva oficialista tiene que ver con que los empresarios en los últimos tiempos comenzaron a hacerle a Macri la V con los dedos. No es que se hayan hecho peronistas. Es que le están indicando que llegó la hora de pasar al Plan V, de María Eugenia Vidal candidata a presidenta.
En la coalición gobernante hay quienes están convencidos que hay que dar un golpe de timón, pero no lo dirán en voz alta, por temor al síndrome del pato rengo. La pregunta es obvia: ¿Qué ocurriría de aquí a octubre con un Macri debilitado por haber tirado la toalla de la reelección?. Las gobernabilidad al menos, estaría en riesgo.


En el complicado escenario, el senador radical Julio Cobos también mostró sus impaciencias y reavivó la polémica al admitir abiertamente que si la situación económica no mejora, hay que pensar en una candidatura de María Eugenia Vidal.


El tiempo político cargado de incertidumbre y la ausencia de una salida ante la crisis, también se encarga de alimentar con ímpetu las usinas de rumores. Con matices más o menos explícitos, en los últimos días y al compás del alza del riesgo país y del dólar, algunos medios de comunicación poderosos, empresarios influyentes y representantes selectos de lo que genéricamente se llaman “los mercados” renovaron la activación del Plan V ante la crisis de credibilidad del Presidente y su caída sin pausa en las encuestas. Fue eso lo que disparó de manera inédita que tanto Macri como su jefe de Gabinete, Marcos Peña, salieran a apagar el fuego con que todo sigue y seguirá igual en relación a la candidatura presidencial.


En medio de la crisis, argumentan en el círculo más cercano a Macri, que una claudicación pondría en peligro la administración y sería la admisión de un fracaso. Aún peor: podría interpretarse incluso que el mercado le impuso al Gobierno un candidato.


Hasta el propio Sergio Massa le pidió a Macri que se siente con Cristina Kirchner y los principales dirigentes de la oposición para deliberar cómo transitar con «tranquilidad» los meses que faltan hasta las elecciones.
Pese a todos los esfuerzos de la Casa Rosada, no se puede negar que el fantasma del «plan Vidal» toma forma por la incertidumbre y la ansiedad que invaden a sectores del poder económico que tienen pesadillas con la posible vuelta de Cristina. Pero no solo por eso. En la propia coalición oficialista hay sectores que todavía barajan la hipótesis de una jugada extrema de última hora si el deterioro económico continúa hiriendo a Macri de muerte como candidato.


Al Presidente le llegan ecos de esas dudas de sus propios aliados. Entre los principales referentes de la UCR llegó a discutirse como «escenario especulativo», la opción de una fórmula nacional Vidal-Martín Lousteau.
Desde la Casa Rosada responden que se trata de fantasías y especulaciones electorales. Aseguran que la prioridad del momento es la gobernabilidad y llegar a octubre con el menor costo posible.


Por el momento, la obsesión de la gobernadora es enfocarse en la cercanía con los que sufren penurias económicas. Lo refleja en su discurso y en su política de comunicación. A la hora de anunciar su propio paquete de medidas contra la inflación habló del «proceso crítico de recesión» que vive el país y describió sin maquillaje la gravedad de la situación social. Lo hizo en un estrado, de cara a las cámaras, con tono severo. No ensayó innovaciones. Todo un contraste con el video que había grabado el Presidente para difundir el «plan otoño».


En la residencia de la calle 6 muestran encuestas que ponen a la gobernadora muy por encima de cualquiera de sus rivales. Pero es un escenario de fantasía. Al competir pegada a la boleta presidencial su riesgo se dispara por la pronunciada caída de Macri. Cristina Kirchner tiene una ventaja sobre Macri en la provincia demasiado amplia para ser revertida mediante el corte de boleta y sin el colchón de un ballottage.


Por estas horas y en el mar de rumores, a Vidal la incomoda verse involucrada en un juego tan sensible y que nunca le interesó. «No queremos hablar más de cosas que no suceden», comentan desde su entorno. «La mostraremos más gobernadora que nunca, para desalentar las versiones». No niegan que preferirían que el gobierno nacional dejara de hablar del tema. Cada nueva desmentida reinstala la duda. Es lo que tienen las crisis de confianza.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Su correo electrónico es jorgejoury@gmail.com. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas.

Carolina Bisgarra