Johana Báez es entrenadora de perros de intervención asistida. Habló con #BienestaryOtrasYerbas por la 97.7 sobre las particularidades de este tipo de entrenamiento.»Hay una amplia gama de funciones y el entrenamiento varía para cada área, explicó.»

La posadeña de la Escuela de Caniles «Ángeles Guardianes», se encuentra en Mercedes, Corrientes, desarrollando una experiencia con el área de Discapacidad de la Municipalidad.

Johana explicó que «hay perros de terapia que van a trabajar en gabinete con un equipo profesional. El beneficiario asiste al lugar donde se está implementando el programa con perros». En cambio, detalló que «el perro de asistencia vive con los dueños. Los más conocidos son perros lazarillos para los ciegos, los señaleros que son para las personas sordas, los de alerta médica para los diabéticos tipo 1 y 2, perros de servicios para las personas sin movilidad. Las funciones varían según el tipo de perro que se va a necesitar. Y todo con un tipo de entrenamiento que en algunos casos comparten y otras cosas no».

La entrenadora comentó que cada perro debe tener características específicas. «El perro para un niño autista debe tener una capacidad de aprendizaje rápido pero con temple más tranquilo que un perro señalero, que debe ser más inquieto, más curioso, con reactividad al sonido».

También dejó en claro que no se trata de una cuestión de razas. «Hay perros con una carga genética específica para estas funciones. Por ejemplo los golden, muy buscados. No quiere decir que un perro sin raza no lo pueda cumplir. Lo que sí tiene que tener es un carácter, un temperamento acorde. Básicamente tranquilo y equilibrado».

Johana detalló que «los perros necesitan como mínimo un año de entrenamiento. El humano a veces humaniza a los animales, y eso es robarle su identidad».

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Liliana Lopez