Lo dijo José Álvarez, presidente de la Cámara de Industriales Panaderos, en referencia al precio del insumo básico para fabricar el pan. Además, analizó la crisis del sector y el desabastecimiento.

Desde el pasado jueves el 60% de los molinos suspendieron las ventas, lo que representa una grave complicación para el sector. 

En ese sentido, Álvarez explicó que atribuían la falta de entrega de materia prima a la especulación por el aumento del dólar luego de las elecciones. Sin embargo, el representante indicó que, tras los comicios, los molinos siguieron sin entregar harina, pese a que la moneda extranjera se estabilizó por el cepo.

“No había harina y la que se conseguía estaba a 1500 pesos la bolsa”, contó Álvarez y agregó que  «en algunos lugares aún no entregan”,  y en el caso de las que sí lo hicieron “llegó con un 16 o 17 % de aumento».

El presidente de la Cámara de Industriales Panaderos, relató de la difícil situación que atraviesa el sector, por los costos que conlleva.  “Hoy para abrir una panadería chica, con 6 empleados, necesitas 10.000 pesos por día”, dijo. El aumento de “tarifas, alquiler y mantenimiento del personal”, son claves según Álvarez.

“Por los costos altos ya cerraron 1000 panaderías en Provincia de Buenos Aires y 400 en CABA”

Álvarez, hizo alusión a estos los últimos años de la gestión de Mauricio Macri, aseguró que “fue nefasta”.

 “Hemos pedido dialogar, para salvar las pymes, a los trabajadores y nunca nos escucharon”, cuestionó el representante del sector.

Así mismo, Álvarez manifestó que nunca vivieron una crisis similar y aludió a épocas difíciles como el año 1989 o el 2001. “La harina aumentó más que las leliq y para nosotros cero”, concluyó el empresario pyme.

NG