Los dos sectores aún muestran caídas de forma interanual, pero la actividad medida contra el mes anterior refleja un repunte. Según el Indec, la producción fabril avanzó 0,6% contra abril mientras que la situación en las obras públicas y privadas mejoró en un 2,3%. De todos modos, las expectativas siguen siendo otras para el gobierno nacional.

La estabilidad del dólar (considerada ficticia desde principales especialistas) y la tenue desaceleración inflacionaria prepararon el terreno para que la industria y la construcción vuelvan a tener números más amigables, al menos en la comparación intermensual.

La actividad fabril, en este sentido, sumó en mayo su segundo mes consecutivo al alza, mientras que la construcción cortó la tendencia de caída de marzo y abril.

La base de comparación del 2018 todavía es alta, por lo que los indicadores interanuales son negativos para ambas actividades.

En el caso de la industria manufacturera, el declive fue de 6,9% mientras que la construcción descendió 3,4% en relación a mayo del año pasado. Esas dos caídas son, además, menos pronunciadas que las del mes anterior (8,8% y 7,5%, respectivamente).

Melisa Delgado Niglia