La recaudación tributaria bonaerense cayó 22,6% en términos reales, durante abril.

La suba nominal fue de apenas 11,5% interanual, lo que en comparación con una inflación de 44,2% para GBA, según la medición del IPC Nacional, implicó una fuerte contracción.

El dato fue publicado por Arba y dio cuenta de un problema que es generalizado tanto para el fisco nacional como para los provinciales: la recesión golpeó con fuerza y promete ensanchar los déficit públicos.

Y es que para las provincias, con el mercado financiero cerrado y una la caída en la coparticipación de 18,9% en abril -que fue de 17% para la de Buenos Aires-, el financiamiento del gasto se volvió más que problemático, lo que genera a su vez necesidades de mayores envíos discrecionales por parte del Gobierno nacional, lo que también implica una mayor emisión monetaria.

La directora de Eco Go, Marina Dal Poggeto, afirmó al respecto: «No hay forma de compensar la actual destrucción del PBI. Mantener la misma distribución del ingreso es un problema, porque no se genera. Compensar con emisión monetaria tiene su costo. Y la diferencia es que la Nación tiene BCRA y las provincias no.

Por eso surge la discusión de las cuasimonedas. Se vio un desplome real en las provincias y recaudación estancada. El problema es mayo: el deterioro se vuelca a la cadena de pagos. Hasta acá el Estado nacional transfirió a través de  Aportes del Tesoro Nacional (ATN) durante abril. La discusión es, hacia adelante, qué pasa con el agujero fiscal. Hasta acá se fueron tapando agujeros».  

LF