Hay buenas noticias para la economía.La expansión geográfica de la tarjeta alimentaria, muy especialmente en el Conurbano bonaerense y en Rosario, generará un aumento sustancial en el consumo masivo este mes, respecto del mes pasado, y con foco en los comercios de barrio y supermercados provinciales, aunque las operaciones también crecieron en los hipermercados.

Fuentes de una cadena nucleada en la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) informó que la tarjeta alimentaria «tiene una incidencia alta en el sector de los grandes cadenas». En esta dirección, ejemplificó que «algunas sucursales del Gran Buenos Aires, en los días de cobro, han tenido un 35 por ciento de aumento en las ventas en ese día».

A su vez, el titular de la cámara que agrupa a los supermercados de Rosario, Sergio López, y uno de los máximos directivos de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS), con representación en todo el país, expresó que «el consumo masivo se elevará notoriamente este mes respecto de enero, por el efecto provocado por la tarjeta alimentaria en todas las provincias donde ya se entregó». La consultora Nielsen dio a conocer que el consumo en enero cayó 4,8% interanual.

En este sentido, apuntó que mientras la clase media consume igual que en diciembre, «los sectores más vulnerables alcanzados por la tarjeta son los que empujan las ventas y eso se nota desde el almacén, pasando por el supermercado hasta los hipermercados, aunque en menor medida». Desde la Confederación General Almacenera, presidida por Fernando Savore, también destacaron el movimiento de ventas generado por la aparición de la tarjeta alimentaria en la Argentina.

Desde los hipermercados puntualizaron además que el programa encabezado por el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, «implica un apuesta por la formalización; son operaciones bancarizadas y en el caso de la compraventa minorista no es un dato menor». La proyección de los comercios es que esta demanda inicial se cubrirá con productos de segundas y terceras marcas, en las que las grandes empresas crecieron en los últimos años a la par de la depreciación del salario y de la caída del poder adquisitivo.

El incremento en el consumo masivo tiene relación directa con que los plásticos ya fueron repartidos en 24 municipios bonaerenses, donde se concentra la mayoría de los beneficiarios. Dicho plan contempla fondos por $2.800 millones, de los cuales $1.800 millones corresponden a los 24 partidos del Conurbano. La ciudad más pobre del país, Concordia (Entre Ríos), fue el primer punto donde se entregó el plástico en diciembre pasado.

Las madres/padres que cobran la Asignación Universal por Hijo (AUH) y tienen un solo hijo reciben por mes $4.000 para gastar en alimentos y bebidas (excepto las alcohólicas), mientras que los que tengan dos hijos o más obtienen $6.000 mensuales.

LF