La situación generada por la presencia de asbesto cancerígeno en la red de subterráneo se agrava cada día más. “A pesar de todos los esfuerzos y acciones que realizamos, solo hemos obtenido de parte de Metrovías, SBASE y el Gobierno de la Ciudad una negativa a resolver de modo responsable e integral la cuestión de fondo”,  expresaron mediante un comunicado los delegados de la línea B.

“Estos mismos actores que negaron por más de un año nuestra denuncia, tuvieron que reconocerla en las últimas semanas frente a las pruebas irrefutables presentadas por los trabajadores, pero intentan relativizarla como un problema del taller Rancagua, o a lo sumo de la línea B. Como ya advertimos esto es falso, el asbesto es un material prohibido desde hace 19 años por su toxicidad y está presente en las flotas de las líneas B, C, D y E como también en diferentes estructuras en estaciones, talleres y túneles de toda la red”, sostuvieron los delegados.

A raíz de la problemática, los trabajadores del subte y usuarios, continúan la campaña de alerta y difusión hacia la opinión pública para “advertir de ese peligro a la sociedad”.

El miércoles 31 de julio se realizará una nueva apertura de molinetes en la estación  Federico Lacroze, desde las 7.00, para exigir nuevamente una respuesta al respecto “porque la vida no se negocia”.

Melisa Delgado Niglia