La crisis económica continúa golpeando a las grandes y pequeñas empresas de la provincia. Esta vez se trata de la ladrillera Loimar, de Tandil, la que presenta problemas en sus finanzas y pone en riesgo decenas de puestos de trabajo.

“Hemos venido para denunciar el apagado del horno de planta que es el que fabrica ladrillos. Ellos nos comunicaron que piensan trabajar con el horno de planta C, que es el que produce pisos, hablan de hacerlo a full para poder seguir sosteniendo la empresa”, señaló el delegado Alberto Algañaraz.

Al enterarse de la noticia, los operarios se movilizaron hacia la sección regional del Ministerio de Trabajo de la Provincia, comandado por Marcelo Villegas, para avisar que tomarán la medida de llevar adelante un paro de actividades si esas amenazas se cumplen. “Lo que vimos que alegan en algunos de los telegramas que han llegado hasta ahora es que acusan el tema de la gran suba que han tenido en el tema energético, tanto sea luz como gas”, remarcó Algañaraz.

Entre los telegramas de suspensión que recibieron los trabajadores de la empresa que se ubica en el camino a la Sexta Brigada Aérea, algunos señalan como fecha límite hasta febrero. El total de empleados en la fábrica supera las 100 personas entre los que cobran por quincena y mensual.

“Esto ya viene de largo tiempo, hemos sufrido desvinculaciones con la modalidad del retiro voluntario. Eso es particular de cada uno. Se les ofrece un dinero y arregla cada cual o cada persona”, explicó el delegado al portal local, El Eco.

En este contexto, las empresas de la Provincia que sufren los embates económicos son cada vez más, pero los trabajadores de Loimar señalaron que podrían continuar con la producción. “Hoy por hoy, la empresa no está stockeada, o sea que los márgenes para seguir trabajando los tiene. Si bien acusa un problema con los servicios, tiene el poder para poder seguir trabajando”, remarcaron los operarios

NG