El tembladeral en el mundo financiero ha provocado una caída de las reservas que no se detiene. En las últimas hogas se fueron US$442 millones, de la mano de la fuerte acción interventora del BCRA, que intentó moderar la devaluación. En lo que va del mes el drenaje ya totalizó los US$10.418 M.

La incertidumbre aceleró la corrida cambiaria y el Central actuó con ventas por US$302 millones. Esa cantidad afectó a las reservas de libre disponibilidad, que según varias consultoras privadas ya se encuentran en torno a US$14.000 millones y seguirán en franco descenso hasta terminar el año en alrededor de US$4.000 millones. Además, ayer mismo subastó otros US$60 millones por cuenta del Tesoro, lo que afectó a las reservas brutas.

El Central mostró la variación de los depósitos en dólares del 22 de agosto, dato que se publica con retraso. Ahí se observó que los del sector privado moderaron su fenomenal caída pero igual sufrieron una reducción de US$264 millones. Entre las PASO y esa fecha, la contracción ya totalizó US$2.974 millones, lo que también pega en las reservas brutas.

Los números preocupan de cara al futuro. Informes de privados se dedican a calcular si los dólares alcanzarán para contener una fuerte corrida cambiaria y bancaria (en pesos). Ejercicios de ese tipo realizaron la consultora PxQ, dirigida por Emmanuel Álvares Agis, y LCG, dirigida por Guido Lorenzo y fundada por Martín Lousteau.

PxQ estimaba para diciembre un nivel de reservas netas de US$4.600 millones pero por el evento REPO «la situación luce ahora más preocupante». LCG coincidió con la primera lectura y destacó que por los vencimientos de deuda, y la aversión al riesgo argentino y la potencial dolarización de depósitos en pesos, las reservas podría terminar con US$4.600 millones.

AgenHoy Digital