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*Por Jorge Joury

El pronóstico anticipa la llegada de meses muy duros para los bonaerenses. A María Eugenia Vidal no la va a tomar por sorpresa. Lo que más le inquieta es el coletazo social del ajuste que deberá ejecutar en el corto plazo, a pedido de la Casa Rosada. Para que los números cierren, tendrá que acomodar su economía en el marco de las pautas del Fondo. Las proyecciones hablan de una baja del gasto de entre 30 y 50 mil millones de pesos. Eso implica paralizar virtualmente la obra pública y frenar la rueda virtuosa del trabajo. La gobernadora venía manejando un estimado de reducción del gasto del orden de los 23 mil millones, pero en la última reunión con Macri y sus ministros, Dujovne le pidió que el esfuerzo alcance los 43 mil millones. Nada menos que lo que recibió este año por actualización del Fondo del Conurbano. También hay otro factor que a perturba a Vidal. Son las encuestas que la tiran para abajo. Le están advirtiendo que bajó 10 puntos con respecto a diciembre pasado. En la gobernación tratan de disimularlo. Revelan que la gobernadora recibe solidaridad en el marco de un contacto permanente con los vecinos. No obstante, en voz baja reconocen que hay más escepticismo en la población. No sólo con la política, sino con la dirigencia en general. La realidad es que el ciudadano común tiene menos ganas de escuchar lo que van a decirle los funcionarios, porque la mayoría carga el peso de no llegar a fin de mes. En medio del oscuro escenario, la gobernadora también tomó nota que en más de tres mil inmuebles destinados a alojar pequeños o medianos negocios en La Plata, casi el 10 % tuvo que cerrar, según datos de un relevamiento realizado por una fundación de asuntos sociales y económicos vinculada al Frente Renovador.

LA CRISIS PERFORÓ EL BLINDAJE

Aunque Vidal todavía mantiene niveles altos de aprobación, en torno al 42%, sin embargo, es notable el descenso que sufrió desde septiembre del año pasado. En ese interín le pegaron de refilón hechos impactantes, como la reforma previsional, con la consiguiente represión en el Congreso, el aumento de la inflación, la caída de la actividad, una nueva devaluación del peso superior al 50%, el conflicto sin final con los docentes y ahora se suma el nuevo escándalo de los aportantes truchos a las campañas bonaerenses de Cambiemos de 2015 y 2017.
Hasta hace poco Vidal aparecía como blindada y no le entraban las balas de la oposición. Pero de a poco los desaciertos del gobierno nacional han empezado a arrastrar a los más importantes jugadores de Cambiemos.
Esos comportamientos en la percepción social en torno a la gobernadora fueron reflejados en la última encuesta de la consultora Circuitos. En septiembre de 2017, justo antes de la elección de medio término, mantenía una aprobación de más del 50%. El 38% calificaba como “muy buena” su gestión.
Desde septiembre de 2017 la imagen positiva cayó del 51% al 42%. Quienes califican como “muy buena” a la administración macrista bonaerense representan ahora al 24% del electorado. En cambio, la imagen negativa subió desde el 31% al 43%. El ítem “muy mala gestión” está en su punto más alto (23%) desde que Vidal conduce los destinos de Buenos Aires.
Otro tema que mandataria observa con preocupación , es el efecto político del achique bonaerense. Hace semanas que el rumor del ajuste presupuestario para 2019, tiene sobre ascuas a intendentes y funcionarios. La cifra por ahora era sólo una hipótesis, en manos de la mesa chica de Vidal. Sin embargo, en las últimas horas todos los caminos llevan a suponer que el monto del recorte es de entre $ 30 y $ 50 mil millones. “Es doloroso pero cumplible”, admiten fuentes cercanas a la gobernadora.

SUSPENSION DE OBRAS Y UN PLAN ALIMENTARIO

Los ministros bonaerenses Federico Salvai y Hernán Lacunza tienen diálogo abierto con los jefes comunales para tratar de contenerlos, pero les es dificultoso construír acuerdos. La principal presunción de los intendentes es que el 2019 será un año con escasez de obras, el área más fácil de achicar, pero no sin costo, ya que la mayoría de los municipios no cuentan con fondos para realizar o continuar trabajos de infraestructura, y dependen exclusivamente de la Nación. Los alcaldes están preocupados por la caída de la recaudación, sobre todo en las comunas de la zona sur, las más castigadas por la falta de trabajo y la desaparición de las changas.
En el arranque de la semana la gobernadora se reunió con sus colaboradores. Les pidió apurar el paso de un refuerzo en los planes sociales que va a anunciar en los próximos días. Vidal quiere asegurar el tema alimentario entre los más pobres, que es el sector donde más pega la inflación. Lo marcan a diario las cifras del aumento de la afluencia de personas a los comedores populares.
La gobernadora sabe que con cada una de las medidas impuestas por el FMI tendrá que pagar un costo político. Cree que los meses del último semestre del año “van a ser muy duros” y por eso ordenó suspender el comienzo de algunas obras que tenía planificadas.
Vidal le bajo línea a su equipo de manera contundente. “El ahorro, que hay que hacerlo, no va a ir por lo social, eso seguro. La Provincia es grande y está impactado por la crisis reciente. Nosotros tenemos que sostener a las clases media y baja en estos meses. Después de diciembre, las cosas van a mejorar”.

AVANZAR CON PROYECTOS SOCIALES

La Gobernadora también bajó la orden de avanzar con proyectos de fuerte impacto social que dormían en la Legislatura, aunque sean de la oposición. Entre otras cosas, dio el visto bueno para que “se mueva rápido” el proyecto que busca modificar la vigente Ley de Alquileres (10.973), el cual propone liberar a los inquilinos de los gastos administrativos y de las comisiones inmobiliarias.
La iniciativa es del bloque Peronismo Kirchnerista y lleva las firmas de los diputados José Ottavis y Rocío Giaccone. “Va a salir ese como está, con modificaciones o uno nuevo”, reveló una fuente del oficialismo en la Cámara Baja. Es más, ya hubo un debate en la Comisión de Asociaciones, Federaciones y Colegios Profesionales, que preside el massista Ricardo Lissalde. De aprobarse, según las cuentas suministradas por la bancada impulsora, para un contrato de dos años con un alquiler 8 mil pesos, el ahorro para el cliente sería casi de 40 mil pesos. Hay que recordar que, si bien en la actualidad, la normativa habla de un gasto compartido, la parte más débil se termina haciendo cargo de todo.
El plan anticrisis de Vidal también incluye los descuentos de hasta el 50% con tarjetas del Banco Provincia en supermercados . El Banco Provincia como está sólido y es público, puede ir a pérdida en una medida como ésta de ayuda socia. También existe un trabajo en conjunto con el Ministerio de la Producción nacional para facilitar las condiciones de trabajo de las PyMEs. “Si cae el consumo también se cae la recaudación”, advierten cerca de Vidal.

EL TEMOR A UN DICIEMBRE ROJO

Por estas horas, Vidal siente que le corrieron el arco. Se le escucha decir que “teníamos un camino donde con una administración razonable, con crecimiento y sin locuras llegábamos al equilibrio fiscal en 2020. Ahora ese plazo se va a extender… pero sigue siendo el objetivo. Ese es el límite de la ayuda de la Provincia en esta crisis. Vamos a estar poniendo el hombro porque corresponde y porque sin Nación viable no hay Provincia ni Municipio viable. Pero el límite será no corrernos del plan que nos lleve al equilibrio fiscal”, le remarcó a sus primeras espadas.
Vidal fue cruda con su entorno: “El gobierno nacional tiene que ahorrar 300 mil millones de pesos y por ahí ya filtraron la cifra de que a nosotros nos tocan 50 mil. A mí me parece mucho, y no siento que todavía hayamos llegado a la discusión principal, provincia por provincia y rubro por rubro. Esto va a empezar a tomar forma real en agosto”, calculó.
La preocupación que va más allá del horizonte de diciembre, donde Vidal teme que una parte del peronismo le desate un caos con saqueos en el Gran Buenos Aires. Pero simultáneamente en esa fecha, la crisis terminará impactando en las elecciones del año próximo. Frente a este escenario, Vidal busca de inyectarle una dósis de optimismo a su tropa. Sostiene que “no nos va a mandar a la lona electoralmente. Esa es una especulación equivocada de otros gobernadores que creen que la gente te vota por lo que hiciste en el último año. A nosotros nos van a medir por toda la gestión. Y por la infraestructura, la pelea contra las mafias, las reformas educativas o el apoyo social. Y eso no lo podés empezar en el último año”.
Por fallan los pronósticos en la gobernación tienen a mano una plantilla con los 36 municipios -de los 135 que hay en toda la Provincia- donde se concentra el 80% de la población. No van a descuidar ninguno de esos distritos en la ingeniería política.

SE VEN VENIR LA PELEA ELECTORAL CON CRISTINA

La guardia pretoriana de la gobernadora imagina un escenario complejo, con Cristina Kirchner en las boletas bonaerenses sí o sí. Con su silencio, la ex presidenta viene subiendo en las encuestas, a punto tal de alcanzar a Macri. Nadie, sin embargo, parece preocupado por su presencia. Admiten que “subió, pero mucho menos de lo que podría haber subido con esta crisis. Nadie aprovecha esta situación tampoco en el resto del peronismo”, reflexionan.
Vidal deberá “remar en el dulce de leche”, como ejemplifica uno de sus voceros. Macri le pide el mayor esfuerzo, en el peor momento. El año que viene la provincia empieza a afrontar vencimientos fuertes de capital e intereses de la deuda externa que tomó la gestión de la gobernadora, que podrían rondar los 80 mil millones de pesos.
La situación además la encuentra con la paritaria docente sin cerrar y con la dificultad objetiva para proyectar los ingresos de este año por la volatilidad de las principales variables macro (inflación, crecimiento, etc). “Todavía no tenemos consolidada la recaudación de junio”, reconocen en la provincia.
El tema forma parte de las tensiones que por ahora se viven al interior de Cambiemos, donde el Gobierno necesita cerrar entre los propios su parte del ajuste, para después ir a la negociación con el peronismo, que se traduzca en un acuerdo para el Presupuesto del año que viene. En este escenario, Vidal sostiene que “sería una mala salida cubrir el bache fiscal con suba de impuestos.La gente está el límite y no se banca un alfiler”. El ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza, negocia la magnitud del ajuste en la provincia. Mientras tanto, la gobernadora se apresta a lanzar una tanda de medidas de contención social.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Su correo electrónico esjorgejoury@gmail.com. Si querés consultar su blogs, podés dirigirte al sitio: Jorge Joury De Tapas.

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