La banda regresa con un álbum donde plasman los 30 años que llevan juntos como grupo, con un power ska.

“Chamuyo”, un nuevo disco después de más de una década, más que una obra es una colección de acontecimientos. Mejor dicho, una variada playlist recobrando el discontinuado formato de álbum.

Con estrépito, comienza con “Caras y caretas”, seleccionado como el primer corte. Texto y música se conjugan como una operación algebraica dedicada a recordarnos algo: no somos un número. Y cuando nos gobierna el mal, las cuentas nunca dan bien. La data se cruza con la potencia del track, uno de los más significativos en la historia de la banda.

En su extensión, el disco no deja temática (que le interese a la banda) sin tocar: “La Tierra acelera” alerta sobre la discriminación a escala global, el pulso surf de “Causa y consecuencia” contra el consumismo, “Despertar” aboga sobre la ecología y sus metales preciosos (la vida y tierra y el mar), “SkaPaz” es el alegato antibélico y “Almas radiactivas” (con la participación de Sr. Flavio) sobre el milagro de las relaciones humanas.

“Nosotros desde muy chiquitos decíamos que nacíamos para tocar ska y moriríamos de la misma manera. Sentimos que a través de los discos le fuimos buscando las formas y las matices para darle un efecto sonoro distinto”, expresó Pingüino, vocalista de la banda, en diálogo con la 97.7.

Melisa Delgado Niglia