*Por Alejandro Delgado Morales.

Los medios oficialistas ponderan que desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) se asevere que el programa del organismo para la Argentina esté «dando sus frutos», otorgándole estándar de nueva «señal» en favor de una economía en recuperación.

Ubican a los desembolsos multimillonarios como gestos de fiabilidad en la gestión de Mauricio Macri. Y todo como si la realidad, sí, la realidad, no estuviese siendo sentida por la mayor parte de la población. Está bien claro que el poder periodístico oficia de herramienta colaboracionista.

«Argentina ha tenido algunos altibajos: entendemos que la incertidumbre política puede afectar el sentimiento, pero la buena noticia es que Argentina ha implementado las políticas que diseñaron en el programa. Los llevaron a cabo, y está dando sus frutos «, dijo el director gerente interino del FMI, David Lipton en una entrevista brindada al diario británico Financial Times.

Una noticia, unas declaraciones, un escenario, bien pueden ser presentados como algo maravilloso si se pretende ese objetivo. Ahora, así como la canción dice que «el amor es más fuerte», la realidad también lo es y los medios podrán hipnotizar a una franja de la ciudadanía, pero no a toda.

El presidente Macri en campaña, e incluso al desembarcar en la Casa Rosada, prometió A y terminó haciendo B, tal este caso del vínculo Argentina – Fondo, que aseguró en público que no se daría en su gestión. Vaya que se dio. Y se sabe quiénes terminarán pagando la deuda.

Está fresquita la aprobación del directorio del FMI para un quinta partida de préstamo por 5.400 millones de dólares para la Argentina, en un marco histórico de otorgamiento de 57.500 millones de la moneda estadounidense.

Cuando se concrete este giro, el organismo habrá enviado al país 44.100 millones de dólares desde que se instrumentó el programa stand by el año pasado, un 78% del total de los desembolsos previstos. Casi otro 10% arribaría antes de las elecciones generales de octubre, «lo que ayudará al Gobierno a transitar con tranquilidad financiera el proceso electoral», coinciden periodistas oficialistas.

Qué mirada particular sobre «tranquilidad» que repiten voceros desvergonzados que tiene el oficialismo en principales medios periodísticos. Sí, si, focalizada a la fría campaña electoral, sin importante un pito nada más.

«El gobierno pudo cumplir sus objetivos fiscales protegiendo al mismo tiempo los programas sociales y recurriendo a herramientas fiscales para defender a los más vulnerables de los efectos de la recesión», señaló el FMI en un comunicado.

¿Y esto? «Defender a los más vulnerables de los efectos de la recesión». Desde ya que no tienen red para avanzar y decir cualquier cosa.

¿El FMI es malo? No es una ONG que rescata pingüinos empetrolados, no es un asociación de fomento, no es un club de barrio, no es Médicos sin Fronteras. Es lo que todo el mundo sabe que es. Problemas son los gobiernos que eligen el facilismo, la irresponsabilidad, el sometimiento a expensas de un país y la pobre gente.

Melisa Delgado Niglia