La crisis en el sistema financiero tampoco escapa a los ojos de los empresarios nucleados en la Unión Industrail Argentina, quienes reclamaron un corte en la inestabilidad cambiaria para lograr «previsión» y «reglas claras» a la actividad fabril. Además aclararon que la devaluación del peso frente al dólar no le agregó competitividad a la producción manufacturera local al señalar que «a nadie le sirve sin un plan». A menos de una semana de la 24° Conferencia Industrial, los empresarios pidieron sortear los conflictos de la coyuntura para desarrollar una estrategia a largo plazo.

«A nadie le sirve una devaluación sin un plan porque se descalabran todas las variables», afirmó el secretario de la entidad y presidente de la conferencia, Alberto Álvarez Saavedra. Por su parte, el jefe de la UIA, Miguel Acevedo, dijo que la caída del valor del peso frente al dólar «forma parte de la reacción del mercado, por lo que no se trata de una devaluación competitiva sino que es una problema del peso».
El líder industrial evaluó que la crisis cambiaria es un «problema sobredimensionado», por lo cual recomendó «salir rápidamente de esta situación, que está impactando en todos los sectores» de la sociedad. «El problema es la desconfianza total que hay en el peso. Por eso, estamos teniendo una devaluación que no es competitiva, sino que básicamente se está dando porque no hay confianza», enfatizó.
Sin embargo, adelantaron que en el cónclave que se realizará el próximo martes en el Golden Center de Parque Norte habrá reclamos por la situación por la que atraviesa la actividad industrial. El secretario ejecutivo de la UIA, Diego Coatz, adelantó que el Centro de Estudios corrigió las proyecciones para el sector, que para inicios de año era del cero crecimiento pero que «ante un semestre que vemos peor de lo que se pensaba», se espera una caída entre 1% y 1,5%.
En ese sentido, Acevedo afirmó que «hace falta visión de largo plazo», por lo que reclamó «reglas de juego claras y permanentes». El dardo estuvo apuntado a la decisión del Gobierno de recortar los reintegros a las exportaciones, que se hicieron en el marco de las metas de ajuste fiscal de la Nación. «No son subsidios sino devolución de impuestos que pagamos», finalizó el dirigente fabril.

Ezequiel Bértola