Los policías millonarios y el colmo de uno que declaró un helicóptero

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*Por Jorge Joury| Los hombres de Asuntos Internos de la Policia Bonarense empezaron a peinar las declaraciones juradas de los 24 miembros de la cúpula y detectaron varias luces rojas que empezaron a titilar. Especialmente una, está en la ganchera de los investigadores. Se trata del patrimonio del jefe de la Superintendencia de Coordinación Operativa, el comisario inspector Néstor Omar Martín, cuyos bienes superan los cuatro millones de pesos. Este hombre blanqueó tener siete propiedades en La Plata, con un valor fiscal de $ 1.500.332  y para asombro de muchos, hasta un helicóptero experimental valuado en $400.000.

Se trata de la primer declaración pública del funcionario, que entre otros asuntos bajo su órbita, es quien distribuye las horas extras (Cores) y adicionales (Polad) de los más de 85 mil policías de la provincia de Buenos Aires, paradójicamente la caja más grande de la bonaerense.

Martín, también dio cuenta de ahorros cercanos a los $ 2.000.000, de los cuales $ 1.500.000 los tiene en efectivo producto de la venta de un lote, y el resto en dos cajas de ahorro por $ 374.562 y $144.214.

UNA CARRERA ASCENDENTE

Según lo que acusa su foja de servicios, en 10 años pasó de Oficial Principal a Comisario Inspector gracias a los ascensos que le dieron los ministros de Seguridad bonaerenses Juan Pablo Cafiero, León Arslanian y Ricardo Casal.

Martín fue ratificado por Ritondo en su cargo cuando asumió la cartera de Seguridad. Además, integró la Junta Superior de Reclamos que resuelve planteos interpuestos por la Junta de Calificaciones. Pero ahora, la Unidad de Información Financiera (UIF) y la Auditoría General de Asuntos Internos, lo tienen en foco para detectar si existe alguna irregularidad en las abultadas cifras de su declaración. Es más, hasta se evalúa separarlo del cargo, según admitieron fuentes confiables.

Si se compara el patrimonio de Martín con otros jefes, resulta 21 veces más alto que el del comisario general Eduardo Quintela, a cargo de la Superintendencia de Seguridad de la Región Interior Sur y considerado el más pobre de la cúpula, ya que declaró bienes por $ 184.124. En los detalles, Martín aclara que una de las propiedades es compartida con su mujer, una jubilada que cobra $ 9 mil mensuales, dos las obtuvo mediante una donación, y el resto las adquirió con ingresos propios. Martín dijo no tener auto, pero en cambio su esposa figura como titular de un Toyota Ethios Cross modelo 2014, cuyo valor fiscal es de  $ 177.500. En el detalle de sus ahorros asegura tener $ 1.500.000 en efectivo por la venta de un lote, y dos cajas de ahorro por $ 374.562 y $144.214 respectivamente. También admite haber adquirido 18 mil acciones de una cooperativa y pecibe como policía un salario de $48 mil, con ingresos mensuales por monotributo por $ 30 mil.

LAS GORRAS CON MAS FONDOS

Conviene señalar que el decreto 116, que la gobernadora María Eugenia Vidal firmó en marzo pasado, obligando a sus funcionarios a presentar sus declaraciones, también incluyó a los policías con rango igual o superior a subsecretario. Las declaraciones sintéticas de 23 miembros de la cúpula –con excepción de uno, el comisario Alejandro Moreno, a cargo de la Superintendencia de Seguridad Región Amba Sur– son de acceso público y fueron publicadas por la Escribanía General de Gobierno.

El jefe de la fuerza, Pablo Bressi, denunciado por Elisa Carrió por supuestos vínculos con el narcotráfico, fue uno de los primeros en cumplir con ese requisito. Declaró bienes por $ 772.647  y figura en el décimo puesto de la cúpula. Es dueño de una casa en Ramos Mejía, con una valuación fiscal de $62.647 y la mitad de otra por $80 mil. Además, posee ahorros por 20 mil dólares y un plazo fijo en el banco por $270 mil. No declara automóvil, pero lo curioso es que admite tener un cuatriciclo valuado en $100.00.

Entre los más adinerados, se encuentra el comisario general Fernando Grasso, a cargo de la Superintendencia de Seguridad Región Capital, que posee un patrimonio de $ 1.553.203  que incluye tres propiedades en Quilmes por un valor fiscal de $ 208.003, cuatro vehículos –entre ellos, un Chevrolet Cruze y una camioneta– y un plazo fijo de $ 930 mil. Marcelo Seal, jefe de Seguridad Siniestral, es quien lo sigue, ya que tiene bienes por $ 1.377.465. Entre ellos tres casas (dos en La Plata y una en Chacabuco), un utilitario valuado en $ 465.300 y una lancha de $ 28 mil.

El comisario general Fabián Perroni, virtual segundo jefe de la fuerza más numerosa del país, a quienes llaman “El Perro”, cuenta un  patrimonio más alto: declara bienes por $ 1.051.659, siendo el cuarto jefe policial más rico de la cúpula. Entre sus bienes, posee una propiedad en la ciudad de La Plata por $ 444.620, un auto de $ 199.500 y ahorros en el colchón por $ 300 mil. Hay que decir que percibe un salario de $ 37.230.

EL CAPITALISTA QUE DESTAPO LA OLLA

El ministro Cristian Ritondo está convencido que la película recién empieza y por decisión de la gobernadora María Eugenia Vidal, hay voluntad de raspar hasta el fondo de la olla para sacar de la fuerza a “las manzanas podridas que recaudan con la droga, el juego clandestino, los desarmaderos, la trata de personas y la venta de protección a los comerciantes”.

Hace pocos días en Castelar cayó quien es apuntado como uno de los máximos capitalistas del juego clandestino en la Provincia. Se trata de Adrián Almaráz, quien fue detenido junto con doce mujeres que serían encargadas de recibir cientos de sobres con dinero en efectivo. El operativo fue ordenado por la jueza de instrucción de Morón, Graciela Angriman, supervisada por el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo y llevado a cabo por el Grupo Halcón de la policía de la provincia de Buenos Aires. También se hizo presente en los allanamientos el titular de Lotería de la provincia, Melitón López quien consideró que el juego clandestino es más utilizado que el legal. Fue el titular de Lotería que señaló que las ganacias del detenido Almaráz superaban los 500 millones de pesos por año. La complicidad policial con esta actividad ilegal quedó completamente demostrada, ya que con cada sobre con dinero secuestrado, algunos conteniendo dólares, estaban escritos los nombres de las dependencias policiales pertenecientes a la departamental de Morón; Morón 1era; Haedo; Merlo 1era; Ituzaingó 1era; Castelar sur y División Narcotráfico.Todos estos funcionarios, están siendo investigados  y podrían ser echados de la fuerza a la brevedad, tras los peritajes.

ASUSTA LO QUE MUEVE EL JUEGO

Para que se tenga una idea de las cifras que s manejan en este negocio, según fuentes oficiales de la Lotería de la provincia, todo el juego representa 900 mil millones de pesos por año. Solo la quiniela, es el 70 % de la recaudación total. Es decir unos 630 mil millones de pesos. La recaudación legal es de 150 mil millones. Pero la ilegal es 5 veces mayor. Es decir 750 mil millones de pesos por año. Esta suma que debería ser destinada a obras de bien y hospitales, se la reparten entre los capitalistas de juego, los jefes policiales corruptos y, hasta se sospecha, que habría llegado, hasta diciembre de 2015, a lo más alto de la política. Los investigadores descubrieron que en todo el territorio existen, unos 100 grandes banqueros, divididos en tres grandes grupos, por el nivel de recaudación. Unos, los más pesados, llegarían a manejar mil millones de pesos por año cada uno. Y el grupo de capos del juego más pequeño llevarían a sus arcas alrededor de 300 millones de pesos por año cada uno. A este grupo pertenecería Almaraz, quien tendría bajo su ala a entre 200 y 300 pasadores de quiniela.

Todos estos personajes, pagan protección policial para no ser molestados por la justicia, algo a lo que se le quiere poner fin desde el gobierno bonaerense. Lo que eriza la piel, es que muchos policías cuando se retiran, se insertan en este negocio ilegal y extienden los tentáculos de la corrupción. Además, quienes han estudiado durante añoas esta modalidad, sostienen que los grandes capitalistas tienen su ascenso social cuando desde la banca del juego clandestino pasan a tener financieras. Con ellas dan préstamos a quienes se endeudan por el juego, luego adquieren inmobiliarias, hoteles y sociedades para lavar dinero. La lucha encarada por Vidal, no será fácil. La víbora tiene siete cabezas y está dispuesta a todo para defender el nido.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la Universidad Nacional de La Plata.

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