El dicho de las abuelas era que «la mentira tiene patas cortas». Tal vez sea eso lo que le ocurrió al gobierno de Cambiemos en términos de pobreza. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), dio a conocer en las últimas horas que la pobreza creció al 35,4%, alcanzando a 16 millones de argentinos.

En la gestión de Mauricio Macri, si se compara el primer semestre del 2019 con el del año anterior, la pobreza aumentó más de diez puntos, superando el 27,3%.

Para comprender el trazo fino de esta dramática realidad que nos duele a todos, hay que acudir  al archivo, que nunca traiciona. Basta con recordar que el 28 de septiembre de 2016 Mauricio Macri, brindó una conferencia de prensa junto a la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, minutos después de que el nuevo INDEC, a cargo de Jorge Todesca, difundiera los datos de pobreza que llevaban dos años y medio sin publicarse.

En abril de 2014 el entonces ministro de Economía Axel Kicillof había ordenado dejar de publicar los indicadores de pobreza. Los políticos suelen mentir durante la campaña, con tal de rasguñar un voto. Pero mentir con lo más sensible, que es el hambre, deja  en Macri una mancha que difícilmente se borre, por mas que ensaye nuevas marchas épicas a lo largo y lo ancho del país, prometiendo que el ajuste se terminó.

Macri no solo no bajó la pobreza, sino que la llevó a niveles alarmantes.Aquel día del primer año de gestión de Cambiemos el procesamiento de los datos de la Encuesta Permanente de Hogares determinó que en Argentina había un 32,2%. En total, había 8,7 millones de personas que residían en 31 aglomerados urbanos que eran pobres. Los indigentes sumaban 1,7 millones de habitantes.

Cuando Macri se subió al atril en la Quinta de Olivos y tomó el micrófono, pronunció una de las frases más simbólicas de su gestión: “Hoy sabemos cuál es la realidad. Este punto de partida es sobre el cual acepto ser evaluado como presidente: por si pudimos reducir la pobreza en este gobierno.

El jefe de Estado también había señalado en esa instancia, que «hay una cantidad enorme de argentinos que no la está pasando bien, les decimos que estamos trabajando todos los días para ir a pobreza cero”. No obstante, reconoció que ese objetivo “es obvio que no puede alcanzarse en cuatro años”.

En ese mismo discurso repitió uno de sus eslóganes de campaña, pero corregido, al señalar que la pobreza cero era un camino y no un objetivo a corto plazo, ya que no se podía resolver durante una sola gestión. Había sido uno de los temas principales durante sus giras de campaña en el 2015 y uno de los tres objetivos principales que tenía para los cuatro años de gobierno.

Los otros dos eran la lucha contra el narcotráfico y combatir la grieta para unir a los argentinos.

Hoy la realidad marca que Macri no solo ha sido derrotado por la inflación, sino que su gestión ha fracasado en materia económica, convirtiéndose en una fábrica de pobreza.

Los números que se difundieron en las últimas horas  representan el máximo valor desde que asumió Mauricio Macri, mientras que la cifra de indigencia se ubicó en el 7,7%. Significa en términos absolutos, que hay más de 15 millones de pobres en el país, de los cuales unos 3 millones están en una situación de indigencia.

Otro de los datos fuertes del trabajo es la pobreza en el Gran Buenos Aires, que alcanzó casi al 40% de la población. Semejante deterioro de la situación social, tiene razones muy puntuales. Se explica por la destrucción del poder adquisitivo del salario y de otros ingresos junto a la crisis generalizada del mercado de trabajo, con reducción de horas trabajadas y aumento del desempleo.

Los datos del segundo semestre, también son pesimistas. Los especialistas estiman que con la nueva devaluación, la pobreza seguirá en ascenso. Hasta aquí, el corolario de una política económica destructiva, que desde el vamos apuntó a recomponer la rentabilidad empresaria mediante la baja del salario y al ingreso de capitales externos, que derivó luego en el incremento de la deuda y el ajuste como único salvataje.

Otra de las postales lastimosas, es que en niños y niñas de hasta los 14 años, la pobreza alcanza el 52,6%. O sea que en esa franja hay más personas en condición de pobreza que no pobres.

La indigencia en chicos y chicas alcanza al 13,15%. Los especialistas sostienen que el empeoramiento de la situación será sistemático porque en los hogares de clase media se reducen los fondos de reservas. Además, hasta que no haya un cambio de modelo, las empresas van a seguir despidiendo gente, reduciendo horas, poniendo empleados en negro y no ajustando salarios.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas.    

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