Mientras el presidente y el candidato del Frente de Todos se muestran permeables al diálogo con llamadas telefónicas de por medio, la Cámara Nacional Electoral (CNE) ya comienza a preparar el debate presidencial, que este año es de carácter obligatorio.

Vale recordar que en 2015, el debate quedó en manos de la ONG Argentina Debate, que organizó el primer encuentro de candidatos presidenciales de la historia argentina. Allí, se vieron las caras Mauricio Macri (Cambiemos), Sergio Massa (Frente Renovador), Nicolás del Caño (Frente de Izquierda y de los Trabajadores), Margarita Stolbizer (Frente Progresistas) y Adolfo Rodríguez Saá (Compromiso Federal). El candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli en tanto, pegó el faltazo y sólo se sumó al debate cuando se trató del balotaje.

Tras esta experiencia, en 2016 se sancionó la ley 27.337, que estableció la obligatoriedad del debate, que este año tendrá la participación seis candidatos presidenciales: Mauricio Macri (Juntos por el Cambio), Alberto Fernández (Frente de Todos), Roberto Lavagna (Consenso Federal), Nicolás del Caño (Frente de Izquierda en Unidad), Juan José Gómez Centurión (Frente Nos) y José Luis Espert (Frente Despertar).

La primera cita será el 13 de octubre en la Universidad Nacional Electoral ubicada en Santa Fe y la segunda será el 20 de octubre en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA). En caso de que haya balotaje se estipula que el 17 de noviembre sea la última fecha de debate, repitiendo a la UBA como sede.

Por estos días la Cámara Nacional Electoral, se encuentra aguardando los resultados definitivos para seguir avanzando en la organización del encuentro y convocar a los partidos políticos para ultimar detalles, así como también a unidades académicas y organizaciones de la sociedad civil.

Según trascendió, entre las dos primeras fechas, los candidatos tratarán diversas temáticas relacionadas a la realidad del país (cuatro en Santa Fe, cuatro en Capital Federal), siendo el debate transmitido tanto en televisión, radio, así como también las diversas plataformas de internet.

Si bien el debate del 2015, le dio un fuerte respaldo a Mauricio Macri, este año, ante el resultado adverso obtenido en las PASO el presidente se enfrentará a un escenario más difícil. Al respecto de esto, Alberto Fernández consideró que Macri está «en una situación de mucha debilidad» para debatir y dijo que la obligatoriedad es «un disparate». Pero aclaró : «Si quieren debatir, yo debato».

Vale destacar que en caso de que alguno de los candidatos falte al debate recibirá como sanción la quita del espacio publicitario audiovisual, que será distribuido en tal caso entre los postulantes que sí asistan.

NG