Compartir

La Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (Ammar) nació como respuesta al constante asedio y violencia de la Policía. Juntándose descubrieron que la organización es la fuerza y el motor para conseguir objetivos que benefician a este sector en particular y a la sociedad en general.

Arrancaron a reunirse a fines de 1994. En 1995 se sumaron a la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), lo que hizo posible que conozcan otras realidades y abandonen la auto-marginación, y comenzaran a reconocerse a ellas mismas como trabajadoras.
Primera Mañana dialogó con Mariana Contreras de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR). “Se fundó para combatir los apremios ilegales que la policía hacia sobre la vida de las trabajadoras sexuales, basándose en unos códigos de faltas que todavía están vigentes en 18 provincias de nuestros países, sobre la prostitución escandalosa callejera”, relató.
En referencia a si en Argentina es Ilegal la prostitución, Contreras dijo que” en nuestro país no es ilegal porque es un país abolicionista”. Pero añadió:” Lo que, si hay muchas políticas arbitrarias que se han venido dando desde el 2008 para acá, que lo único que han hecho es clandestinizar más a nuestro sector”.
“Nosotras hablamos de que hay un sector de mujeres que nos reconocemos como trabajadoras sexuales, peleamos y queremos nuestros derechos laborales, y hay un sector de mujeres que también se quiere retirar del trabajo sexual y que consideramos que el estado debe crear políticas seguras para aquellas mujeres que ya no lo quieren ejercer y para las que si quieren seguir ejerciendo el trabajo sexual”, expresó.
En cuanto a ejercer la prostitución de una manera consiente y por decisión propia y la trata de personas donde las mujeres son sometidas y sufren violencia, la representante de AMMAR afirmó que” hay un hilo muy delgado” y que hay sectores que tratan de “embarrar la cancha”. “La organización viene peleando no solamente contra la discriminación y el estigma que conlleva ejercer el trabajo sexual en cada mujer, sino también que pelear con sectores que quieren hablar y creen que tienen decisión propia para hablar por nosotras mismas”, sentenció.
“Hay muchas mujeres de nosotras que hemos llegado a una cuestión de ejercer el trabajo sexual y tomarlo como un trabajo por un montón de puntos. Primero porque este laburo te da una cierta independencia que no te dan otros trabajos. Acá el problema pasa porque nuestro instrumento de trabajo es nuestra sexualidad. Hay gente que nos dicen que cosificamos nuestro cuerpo; ¿qué trabajador no cosifica su cuerpo en este sistema patriarcal y capitalista?”, se interrogó Contreras.
En cuanto a la violencia a la que están expuestas, Mariana Contreras señaló que la han sufrido más por parte del estado que de los clientes. “La violencia institucional ha hecho estragos con las trabajadoras sexuales”.
En este sentido, la representante de la organización detalló un caso emblemático, el de Sandra Cabrera asesinada el 27 de enero de 2004, en Rosario. Cabrera había presentado fue asesinada Sandra Cabrera denuncias en contra de algunos agentes de la policía local.
Finalmente dijo que este tema “tiene que tener agenda propia para el estado”.
Escucha la nota completa:

 

Compartir

Comentarios