Los efectos de la crisis y la recesión impactaron también en la cadena de pizzerias Romario. La Justicia comercial declaró abierto el concurso preventivo de esa firma que tiene más de 30 años de trayectoria, nueve locales propios y unos 150 empleados. Según el decreto publicado en el Boletín Oficial, el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 14 a cargo de Máximo Astorga, comunica por cinco días el llamado a concurso.

«Estamos tratando de pelearla porque vemos que el consumidor responde. Hay algunos restaurantes más top que cierran: el dato es que están bajando la persiana 8 comercios por día», explicó Fernando Santa Coloma, administrador de la compañía, en declaraciones al diario La Nación.

Explicó que la empresa debió pedir el concurso por la presión tributaria y la afluencia de juicios laborales, «que son difíciles de enfrentar para una pyme».

Asimismo, también afectada por una brusca caída en las ventas y fuertes pérdidas, la cadena de electrodomésticos Ribeiro solicitó a la Secretaría de Trabajo de la Nación la inclusión en el proceso preventivo de crisis, aunque la compañía aclaró que no tiene previsto despidos o cierre de locales.

La empresa registró una pérdida integral de $ 683,63 millones en el primer trimestre del año y ese rojo se extiende hasta los $ 1.174,8 millones en los últimos nueve meses.

El último balance anual de Ribeiro, al 30 de junio de 2018, da cuenta de una pérdida integral del ejercicio bastante menor: 1,22 millones, en 12 meses.

Las ventas durante el último año se desplomaron un 35% pese a que diversificó el negocio, incluyendo por ejemplo venta de pasajes.

Durante el año pasado, la firma -que se creó como un emprendimiento familiar en San Luis- debió cerrar cinco locales en el interior del país y también se produjeron desvinculaciones con la empresa.

En total tiene 1.550 empleados y 85 sucursales; además de electrodomésticos y tecnología, vende y financia muebles, bazar, juguetes, máquinas, herramientas, rodados, artículos de camping y regalos.

NG