El gobierno de Cambiemos está en su peor momento en cuestión de intención de voto. Casi seis de cada diez personas dicen que votarán a candidatos de la oposición frente a sólo tres de cada diez que adelantan que votarán al oficialismo. Casi 30 puntos de diferencia entre votantes opositores y votantes oficialistas, cuando hace un año la diferencia era de solo ocho puntos.

Teniendo en cuenta el voto por candidato, por primera vez Cristina Fernández de Kirchner le saca casi nueve puntos de ventaja a Mauricio Macri en la intención de voto para las PASO y todo indica que está en peligro uno de cada cuatros sufragios de lo que se llama el núcleo duro de Cambiemos.

El trasfondo es la gravísima situación económica y la falta de perspectivas: seis de cada diez ciudadanos dicen que las cosas dentro de un año estarán peor o mucho peor. Las conclusiones surgen de la encuesta mensual, exclusiva para Página12, realizada por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), la consultora que dirige Roberto Bacman.

En total se entrevistaron 1111 personas de todo el país, respetándose las proporciones por edad, sexo y nivel económico social. Las encuestas fueron telefónicas. 


Bacman sintetiza la situación de la siguiente manera: “hoy hay un clima de época muy negativo para Cambiemos. Un ambiente adverso. El peligro que corre el oficialismo es que esa sensación se torne en una impresión generalizada de fin de época”. En otras palabras, que el pensamiento mayoritario se oriente a sostener que la administración de Cambiemos terminó. Por el análisis de Bacman y los resultados de la encuesta hoy no es así: Cambiemos, con la candidatura de Mauricio Macri sigue siendo una fuerza competitiva, aunque el deterioro es muy notorio y los números lo ubican en su peor momento. La clave está en la economía: si no mejora, el oficialismo puede perder incluso a una parte de sus votantes más fieles. 

NG