El Episcopado emitió un comunicado en el cual condenó «decididamente la violencia que se dio en la capital del país e instó a “hacernos cargo de entender las raíces de esa violencia a fin de trabajar con urgencia para prevenirla y detenerla”.

«Todos tenemos responsabilidad en generar una convivencia ciudadana y una amistad cívica que evite la violencia física y verbal” asegura el escrito, que a su vez insta a la “urgente participación de todos en la búsqueda de una vida digna y un bienestar integral, poniendo a las personas en el centro de la vida del país”.

En ese sentido, los pontífices sostienen  que es «hora de pasar de la preocupación a la acción y a la validación y creación de escenarios que nos permitan entender los cambios que ha experimentado la sociedad chilena, de manera que las instituciones puedan estar al servicio del bien común.

“Las autoridades, los partidos políticos, la sociedad civil y sus organizaciones, las universidades e intelectuales, la propia gente organizada tenemos que dialogar sobre el país que queremos, para embarcarnos en la construcción de una sociedad que todos sintamos como propia y que todos nos comprometamos a cuidar como nuestro más preciado bien común» aseguran.

Fuente: AICA

LF