Otros tres dirigentes de Juntos por el Cambio (JxC) se presentaron como querellantes en la causa en la que se investigan presuntas maniobras de espionaje ilegal desarrolladas desde la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), durante el gobierno de Mauricio Macri.

Se trata del ex presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó; el ex jefe del bloque de diputados de Cambiemos, Nicolás Massot; y el diputado nacional Waldo Wollf se presentaron en Lomas de Zamora en calidad de víctimas del espionaje y se constituyeron como querellantes; informaron fuentes judiciales.

El primero fue Wolff, que estuvo frente al juez federal Federico Villena, quien le exhibió las pruebas de los seguimientos que le realizaron, lo que motivó que el diputado pidiera ser parte en el expediente.

Pasaron por el mismo trámite los ex diputados Massot y Monzó, quienes en el último tramo de la gestión de Cambiemos habían sido desplazados de la mesa chica de la toma de decisiones que encabezaba Macri.

A los tres dirigentes les exhibieron materiales probatorios que dan cuenta de seguimientos que incluyeron fotos a sus domicilios y a ellos mismos en reuniones políticas y también análisis de sus movimientos migratorios y financieros, según indicaron las fuentes.

Como querellantes, podrían impulsar el proceso, proporcionar elementos de convicción, argumentar sobre ellos y recurrir las decisiones que se tomen en el marco del proceso.

Ya se habían presentado como querellante el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, y antes lo había hecho el alcalde de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta.

Si bien ninguno de los dirigentes de JxC vinculó al gobierno pasado con el espionaje ilegal, algunos de ellos se convencieron, al ver la prueba, de que para cometer los delitos los espías acusados se valieron de las estructuras del Estado.

En la causa radicada en Lomas de Zamora se investiga a una organización criminal con inserción en el Estado Nacional, cuyos integrantes habrían llevado a cabo tareas de espionaje ilegal.

La supuesta organización criminal estaba integrada por agentes de inteligencia y policías que «se habrían valido de su calidad de empleados públicos y agentes y/o dependientes de las Fuerzas de Seguridad y/o de la Agencia Federal de Inteligencia», según indicaron fuentes de la investigación.

LF