La pregunta la realizó el flamante presidente del Consejo de la Magistratura, Alberto Lugones.

En declaraciones radiales, el juez de Cámara aseguró que lo que está sugiriendo «es algo que se enseña cuando empieza la carrera en la Facultad de Derecho», en relación a sus declaraciones sobre la necesidad de revisar las pruebas de sentencias «basadas en testigos falsos».

«No debería generar ruido. «Si el testigo arregló su declaración con alguien, esa sentencia deberá ser investigada y ver si es posible mantenerla en el tiempo o si justifica algún tipo de nulidad o de revisión ante los tribunales superiores», explicó.

Asimismo, subrayó que no está intentando defender a ningún preso en particular: «No es un problema de una persona. No es por el vicepresidente, es para todos. Es el tema de la correcta defensa en un juicio. Hace a la salud de las instituciones de la República».

«Quizás piensan que estoy intentando que se revise la causa de alguien. Aunque se excluya la prueba, puede haber otras pruebas de cargo que mantengan la sentencia», indicó.
   Consideró que, aunque la Justicia pudo haber actuado de forma irregular en alguna ocasión, no ve correcto el uso de la figura de «presos políticos».

«No veo la figura de presos políticos. Sí creo que ha habido abusos en las prisiones preventivas. Eso se ha ido corrigiendo correctamente. No sé por qué molesta tanto que queramos que el Poder Judicial corrija las cosas que se hicieron mal», concluyó.

En una entrevista a diario La Nación que encendió la polémica, el flamante presidente del Consejo de la Magistratura dijo que «hay sentencias basadas en testimonios complejos, como testigos comprados, como pasó en el caso (de Amado) Boudou. Tendrá que resolverlo la Corte».

Agenhoy