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La realidad social y económica sigue mostrando un rostro adverso para las políticas del Gobierno. Esta vez el Centro de Economía Regional y Experimental (CERX) informó que dos de cada tres de las familias encuestadas para la elaboración de su Índice de Bienestar Económico (IBE) registró un empeoramiento de su situación económica respecto del semestre anterior. De esta forma el IBE, cayó 4,8% en el primer semestre del año frente al segundo semestre de 2017 y se redujo 3,2% si se lo compara contra el mismo periodo del año pasado.


“Sobre una escala de 0 a 100, alcanzó un valor de 52,1, ubicándose sobre un vértice de vulnerabilidad derivado del deterioro en la ecuación de ingresos familiar”, aclararon Victoria Giarrizo y Dardo Ferrer, los directores del CERX.
La vulnerabilidad es similar a la observada durante la recesión del primer semestre de 2016, pero no tan acentuada como la registrada en igual período de 2015. En general los relevamientos realizados en la primera mitad del año arrojan valores más bajos que los observados en la segunda mitad. El valor más alto fue en el primer semestre de 2008 (60,5%).
El estudio también dio cuenta que “Frente a un año atrás, el 65,8% de las familias declaran que su bienestar económico ‘empeoró’, otro 21,2% que se mantuvo ‘sin cambios’ y 13% que ‘mejoró’. Y en promedio, sólo el 21,9% de las familias percibe su bienestar económico como ‘bueno’ o ‘muy bueno’, 44,6% lo evalúa ‘regular’, 23,6% como ‘malo’ y 9,7% ‘muy malo'”.
Según el informe del CERX, “El 71,5% de las familias dicen no contar con ingresos suficientes para cubrir sus gastos necesarios. El ingreso promedio mensual requerido por un hogar de 4 miembros para cubrir sus gastos básicos al momento de la encuesta (mayo 2018) fue de $25.257”.
Con un ingreso promedio de $19.330 mensuales, las familias quedaron prácticamente $6.000 por debajo del nivel necesario para cubrir sus gastos necesarios del mes y casi $16.000 por debajo del nivel de ingresos deseado, que se ubicó en $35.210.

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