Quebró una fuerte empresa avícola de Roque Pérez y dejó sin trabajo a tres mil personas

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La localidad bonaerense de Roque Pérez sufrió un golpe mortal en su economía. Quebró la empresa Criave y dejó a 500 trabajadores directos y 2.500 indirectos sin futuro. Esta firma supo ser un ejemplo de crecimiento, perteneciente al grupo Ecoave, fue fundada en 2000.

Hace una década producía anualmente 43.800 toneladas de pollos que exportaba a Hong Kong y Rusia, y soñaba con venderle a Chile, Vietnam, Angola y Arabia Saudita. Poseía una planta de incubación en Marcos Paz, con una capacidad de fertilización de 600.000 huevos semanales, y su planta de faena estaba emplazada en Roque Pérez, con una capacidad diaria de faena de 70.000 aves/día.

El efecto del cierre de Criave repercutirá en más pobladores. Llegó a tener 112 granjas integradas, para la crianza y engorde de pollos parrilleros. Tenían dos granjas propias, con una capacidad de 300.000 animales, 14 granjas de reproductores propios y dos granjas con ejemplares de la línea Hubbard, que da origen al plantel de reproductores, que asciende a 170.000 animales.

Sus propietarios, la familia Perea, no pudieron hacer frente ni a la importación de pollos de Brasil, ni al alza de tarifas y menos aún, al alto costo de alimentos para pollos. Germán Barco contó a ADN que “pelábamos 100.000 pollos por día y empezamos a pelar 40.000”, agregó. En el 2001, también la empresa estuvo al borde de la quiebra. En la actualidad, pese a la quiebra, algunos trabajan cuatro horas cobrando la mitad del salario, sin obra social, mientras hacen ollas populares para poder comer.

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