El abogado previsionalista, Christian D’Alessandro, como representante del particular Horacio Eladio Burgos, presentó una acción de amparo contra la ANSES, «para que no sigan metiendo la mano en el bolsillo de los jubilados”.

La presentación judicial busca preservar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) hasta que asuma el nuevo gobierno electo a partir del 10 de diciembre teniendo en cuenta la creciente emisión de deuda garantizada por el organismo que preside Emiliano Basavilbaso y el uso de esos recursos para fines diferentes a los previstos.

El recurso fue presentado ante el Juzgado N°1 de la Seguridad Social, que dirige la jueza Karina Alonso Candis, y debería ser elevado este miércoles a la fiscalía para elevar un dictamen en los próximos dos días.

En el FGS están las inversiones en acciones, bonos, plazos fijos y créditos para vivienda, pero que según la denuncia el jubilado en cuestión y tal como se vienen haciendo, el fondo cae constantemente desde diciembre de 2015.

Cabe recordar que luego de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, el Gobierno dictó una serie de resoluciones para colocar deuda en la ANSES por un monto total superior a los 50.000 millones de pesos y 500 millones de dólares, con intereses a pagarse entre enero y abril de 2020. La toma de deuda se aceleró en septiembre con el decreto 668 que dispuso que hasta el 30 de abril de 2020 los organismos estatales solo podrán invertir sus excedentes transitorios de liquidez mediante letras pre cancelables por un plazo de hasta 180 días.

En este contexto, D’Alessandro solicitó a la Justica la medida cautelar de «no innovar» con el fin de conservar el excedente financiero del sistema previsional hasta el traspaso de mando y la suspensión cautelar de la resolución 68/2019 del 22 de octubre pasado cuando, la secretaría de Hacienda y la de Finanzas colocaron en el FGS una letra del Tesoro nacional por 2.000 millones de pesos y otra por 175 millones de dólares, ambas con vencimiento el 17 de abril próximo.

«Dichos recursos están siendo afectados a operaciones ajenas a los fines para los cuales integran el FGS, poniendo en riesgo la previsibilidad de las futuras prestaciones», advirtió en su presentación D´Alessandro.

Sin ir más lejos, hace menos de un mes el actual gobierno decidió volver a usar el dinero de los jubilados para financiarse. En esta oportunidad, colocó dos letras por un monto equivalente a 15.500 millones de pesos con vencimiento en abril de 2020, por lo que deberán ser pagadas por la próxima gestión.

Amparándose en la legislación vigente, más precisamente el decreto 668 del 27 de septiembre de 2019 que dispuso que hasta el próximo 30 de abril del año que viene, “las Jurisdicciones y Entidades comprendidas en el artículo 8° de la ley 24.156, así como la totalidad de las empresas, entes y fondos fiduciarios comprendidos en sus incisos b, c y d, y los fondos y/o patrimonios de afectación específica administrados por cualquiera de los organismos contemplados precedentemente, sólo podrán invertir sus excedentes transitorios de liquidez, mediante la suscripción de Letras precancelables emitidas a un plazo que no exceda los ciento ochenta (180) días por el Tesoro Nacional”.

Trabajadores de ANSES denunciaron el vaciamiento en varias oportunidades. El titular del (SECASFPI), Carlos Ortega, denunció lo ya conocido y advirtió que con Macri “se esfumaron más 10 mil millones de dólares”.

El sindicalista que integra la Corriente Federal de Trabajadores aseguró que “el agravante es que ni siquiera se utiliza con el espíritu de herramienta contracíclica con el que fue creado: los créditos productivos, que en definitiva retroalimentan el sistema de aportes, cayeron del 13 al 7%; mientras que los créditos personales a los jubilados, y a los que se les cobra intereses, crecieron del 2 al 9%”, precisó Ortega.

NG