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Tras varias semanas de negociaciones y cambios al borrador inicial, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, llegó a un consenso con la conducción de la CGT para enviar el proyecto de reforma laboral al Congreso, donde será tratado en las próximas semanas.


El acuerdo se selló durante un reunión que mantuvo Triaca con la “mesa chica” de la central obrera en el predio de la Sociedad Rural, en el marco de la IV Conferencia Mundial sobre la Erradicación del Trabajo Infantil, que organiza la OIT (Organización Internacional del Trabajo).
“Tras la misma, y luego del trabajo en conjunto que viene llevándose adelante con los representantes de cada uno de los sectores, se alcanzó el nivel de consenso necesario para enviar el proyecto de ordenamiento laboral al Congreso de la Nación para su tratamiento en las próximas semanas”, informó la cartera en un breve comunicado.
Se espera que en los próximos días el proyecto sea girado al Congreso para ser tratado primero en el Senado y luego en Diputados.
Si bien el comunicado de Trabajo no especificó cuáles nuevos cambios se introdujeron en el borrador del proyecto para disminuir el rechazo de la CGT a la iniciativa, trascendió que el Gobierno habría accedido a dar marcha atrás con la tercerización de servicios de transporte, limpieza y seguridad para empresas y además se introdujeron cambios en la propuesta inicial para la categoría de “trabajador independiente”.
En anteriores encuentros, la cartera laboral ya habían eliminado otros puntos que generaban rechazo en la CGT, como el que modificaba la filosofía de la relación tutelar entre capital y trabajo, igualando los derechos y las obligaciones del empleador y del empleado, como también el de excluir horas extras para el cálculo para pagar indemnizaciones.
Sobre este último punto, el Gobierno sí logró que queden afuera del cálculo para pagar esa compensación, el resto de los ítems como el aguinaldo.
También se habían dado de baja las creaciones de un “banco de horas” que limitaba el pago de horas extras y de un “fondo de cese”, para que los empleados paguen parte de sus propias indemnizaciones.
Por su parte, se mantienen en pie aquellas iniciativas a las que la CGT le había dado el visto bueno desde hacía tiempo, como el blanqueo de trabajadores informales, aunque se incorporó un cambio para que las bajas de las contribuciones patronales pasen a la reforma tributaria y además que se reconozcan los años de antigüedad y previsional hasta cinco años.
En el texto final también mantiene el relanzamiento de las “prácticas formativas no laborales”, más conocidas como pasantías, y la creación de una Agencia Nacional de Tecnologías de Salud (Agnet) para poner un límite a los juicios contra obras sociales sindicales y prepagas.
El proyecto que llegará al Congreso además tiene un punto que establece la ampliación de licencias por paternidad a 10 días, mientras que serán de tres días por fallecimiento del cónyuge, cualquiera fuese el vínculo de la pareja; dos días por trámites de adopción, y cinco días por tratamientos de reproducción asistida.
La iniciativa había sido resistida por la CGT desde que fue presentada luego de la victoria electoral de Cambiemos del 22 de octubre, mientras que Triaca justificó la reforma, al señalar que podría dotar de mayor competitividad al mercado laboral argentino, en medio de las reformas en esa materia que se implementaron en en los dos principales países de Latinoamérica, México y Brasil. .
“Se rectificaron muchas cosas que generaban condicionamientos, otras fueron matices y otras quedaron de lado. No cedimos en nada que tenga que ver con lo sustancial del derecho laboral”, aclaró luego de la reunión el miembro del triunvirato Héctor Daer en declaraciones a la prensa.
Y agregó: “Se volvió a incorporar las horas extras y comisiones en las indemnizaciones, y quedó el tema del fondo de cese a cargo de los empleadores”.
Durante la jornada, la CGT y las dos CTA se reunieron con Guy Ryder, director general de la OIT, en un desayuno de trabajo en el marco de la Conferencia Mundial sobre la Erradicación del Trabajo Infantil, donde plantearon críticas a la reforma laboral, aunque más tarde la entidad de la calle Azopardo logró un acuerdo con Triaca, en el marco de las negociaciones donde las centrales disidentes de Hugo Yasky y Pablo Micheli fueron excluidas por la Casa Rosada.
Por su parte, Pablo Moyano, quien representa el sector de la CGT más duro contra la reforma laboral, se reunió esta mañana, junto al triunviro Juan Carlos Schmid, con el diputado de la UCR Ricardo Alfonsín, quien días atrás había dicho que la iniciativa que impulsaba el Gobierno era “un retroceso de cien años” en materia laboral.
El referente de Camioneros, a su vez, participará este jueves a las 17:00 en la sede de la CGT de un acto, junto a la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT) y la Federación de Cooperativas Textiles de la Fundación Alameda para “denunciar las dificultades que atraviesa el sector cooperativo y las propuestas en conjunto para avanzar sobre la defensa del trabajo digno”.

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