Luego de años de espera, el excentro clandestino de detención conocido como el Pozo de Banfield comenzará a funcionar oficialmente como Espacio de la Memoria. Una parte del edificio permanecerá abierta a la comunidad para que pueda ser visitada y contará con material documental, fotografías y archivo para recordar lo que sucedió allí.

La apertura formal del Pozo se llevó a cabo en medio de una gran jornada cultural que contó con la presencia de vecinos, representantes de organismos de derechos humanos, concejales y funcionarios del Municipio de Lomas de Zamora. Fue un día histórico y se vivió de esa manera.

“Esta es una pelea de hace muchos años y nos pone muy contentos lo que logramos”, señaló Daniel Prassel, integrante de la Mesa de Trabajo del ex Pozo de Banfield. “Este era un sueño que le debíamos a los 30 mil compañeros”, comentó durante el acto.

El Pozo de Banfield fue una antigua dependencia de la Brigada de Investigaciones de Banfield de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en la que funcionó un centro clandestino de detención y una maternidad entre noviembre de 1974 y octubre de 1978.

“El pozo también se utilizó como destino final de muchos compañeros y formó parte del Circuito Camps por eso será significativo no sólo para Lomas sino también para la Provincia de Buenos Aires y la Nación”, dijo María Bertone, que participa de la mesa.

Como presidenta de la comisión de Derechos Humanos del Concejo Deliberante, Berardo entregó a los integrantes de la Mesa de Trabajo todas las ordenanzas relacionadas al Espacio de la Memoria para que formen parte del archivo histórico.

“Este lugar lo construimos nosotros y hoy estamos logrando que la Ley de Espacio para la Memoria se concretice y que Lomas sea un lugar de anclaje que nos permita mirar para adelante en estos temas”, apuntó.

DEA