Una obra que alimenta a los ramales Avellaneda – La Plata y Berazategui – Bosques (vía Quilmes) y permite mejorar la calidad y brindar un servicio con menores demoras y cancelaciones a los más de 150 mil pasajeros que viajan diariamente.

Esta obra fue ejecutada por el Ministerio de Transporte de la Nación y permite el autoabastecimiento de energía y además brinda electricidad a las catenarias, talleres y estaciones.

Se trata de una subestación de última generación con 2 transformadores independientes que se suman a 5 puestos de transformación distribuidos a lo largo del tendido.

Esta subestación permite el seccionamiento de la energía donde se presentan fallas, pudiendo optar en qué tramo cortar la electricidad sin perjudicar al resto de las secciones y afectando a la menor cantidad de servicios en circulación por el resto del tendido ferroviario.

Las instalaciones se encuentran en Quilmes y el abastecimiento a toda la línea Roca se complementa con la subestación eléctrica de Temperley, operativa desde la década del 80.

La puesta en servicio de la subestación Quilmes es una obra que optimizará las prestaciones de la línea Roca en el futuro ya que, gracias a una inversión de 236 millones de dólares, llegarán 200 coches de China que permitirán mejorar la calidad del servicio. 

Esta obra que permite operar a distancia todo el equipamiento eléctrico, evitando fallas en la operación y reduciendo el riego de colapso del sistema eléctrico, forma parte de un plan de mejoras integrales de la línea Roca con una inversión de 500 millones de dólares.

En la línea Roca ya se electrificaron 71 kilómetros de vías y es la más utilizada del Área Metropolitana, con más de 700.000 pasajeros diarios. Además la línea ya tiene frenado automático en todos sus ramales eléctricos.  

Melisa Delgado Niglia