*Por Jorge Joury|Al Gobierno se le ha acelerado el pulso por la fuerza con que soplan los vientos K en la Provincia.

Las últimas encuestas que dan cuenta del posicionamiento de Cristina en el primer lugar, han obligado a un cambio de estrategia. Para tratar de equilibrar la balanza frente a una posible derrota, el jefe de gabinete, Marcos Peña, ha revoleado la teoría de que se ganará a nivel nacional. El estratega de comunicación del Gobierno habló de que Cristina Kirchner se convertirá en esta elección en una “expresión de 12, 13, 14 puntos”. La picardía matemática del funcionario, tiene que ver con que todas las voces del oficialismo salgan a vender de que el kirchnerismo terminará siendo una expresión acotada a la provincia de Buenos Aires. El cambio de rumbo en el discurso, obedece a que en el interior del país la presencia de boletas K es ínfima y el posible treinta y pico que obtenga la ex presidenta en territorio bonaerense, se reducirá a los números que Peña dispara a nivel país. Hay que ver, si el presagio del elegido del Presidente, encuentra bases de sustentación al final del camino. No hay que olvidar, que la imagen del Gobierno se encuentra en descenso a raíz de que la esperanza del electorado se ha ido diluyendo, ya que le es difícil llevar las promesas a la práctica, sobre todo en lo que tiene que ver con el bolsillo de la gente.

Por estas horas, ninguna de las mediciones con Esteban Bullrich a la cabeza, indican que sea capaz de obtener la victoria de manera clara. El gesto adusto de los últimos días del asesor presidencial Jaime Durán Barba, también es el reflejo del cuadro de situación en el siempre hostil conurbano a la piel PRO. ¿Será por ello que el gurú se calzó los guantes y volvió a subirse al ring de manera provocadora contra los K ?. Sorprendió el nivel de agresividad del ecuatoriano en su columna dominical del diario Perfil, al disparar sin filtro contra el electorado que tiene intención de votar a Cristina. Dijo que se trata de “votos duros”, que provienen “muy probablemente” de quienes “están vinculados a la economía informal, producen o venden mercaderías con marcas falsificadas, viven de subsidios y son parte del millón de personas vinculadas al narcomenudeo en la Ciudad y la Provincia”.En síntesis, los tildó a todos de marginales, lo cual provocó fuertes reacciones desde la otra orilla.

Macri también salió a la caza de votos en GBA para tratar de remontar los números de Cambiemos.Visitó en las últimas horas Tres de Febrero, aunque con una agenda manejada bajo estricto recelo por sus colaboradores, para evitar escraches kirchneristas.

Lo cierto es, que la realidad está marcando que Cristina asoma como la figura más consolidada en Buenos Aires, principalmente en los distritos donde la pobreza pega más fuerte. Parte de su fortaleza está en la populosa Tercera Sección electoral, donde la demora de la reactivación muestra señales preocupantes y hoy se discute más por un plato de comida que por una changa. Allí se observa el vigor con que renacieron los mercados del trueque en municipios como Florencio Varela y La Matanza. En este último distrito, sobresale el que organizaron tres mujeres en el centro de Laferrere. En la página de facebook que armaron, publican tres mil ofertas de productos por día. Se cambian budines de pan por yerba y repasadores por ropa de bebé, por poner algunos ejemplos.

Las encuestas marcan que en el conurbano bonaerense Cristina conseguiría el 40% de votos.Ese territorio representa los dos tercios de los sufragios provinciales, por lo que las cuentas le otorgarían entonces 27 puntos. En el interior de la Provincia, CFK tiene una realidad más complicada. Cosecharía con esfuerzo, el 20%, es alrededor de otros 6 puntos.La suma global, le daría 33. Con este panorama coincidiría la última encuesta elaborada por Raúl Aragón y Asociados, donde la ex presidenta lidera con 32,1% de los votos para las primarias del 13 de agosto. En segundo lugar se ubica Sergio Massa, con 26,3%, seguido por Esteban Bullrich con 22, 1%.

El cuarto lugar es disputado entre el Frente de Izquierda y el espacio que conduce Florencio Randazzo. Mientras este último suma 4,6 %, el dirigente de Partido Obrero Néstor Pitrola lo sigue de cerca con 4,1%.

Estos resultados se condicen con los publicados por la consultora que conduce Hugo Haime, realizada también en el Conurbano bonaerense a mediados de julio. De acuerdo a ese estudio, la ex mandataria nacional registra una intención de voto superior al 36%.

El segundo lugar, también es para la fórmula Massa-Stolbizer -que conforman Un País-, pero a diferencia de la encuesta anterior, la brecha con el primero es de 10 puntos. En ese sentido, el tigrense registra una intención del orden de los 26 puntos.Lo sigue Cambiemos con 17,5% que, en comparación con la muestra de Aragón, alcanza un caudal de votos mucho menor. Pero para Haime este fenómeno se explica a raíz del porcentaje que suma Florencio Randazzo (6,9), mientras que el Frente de Izquierda apenas registra el 2,3%.

Si bien difieren en apenas unos puntos, ambas encuestas coinciden en los lugares que ocupa cada espacio político en el podio electoral. En tren de análisis, hay que decir que otras encuestadoras dan en segundo lugar al oficialismo, y hasta algunas arriesgan en asegurar que pelean cabeza a cabeza con Unidad Ciudadana.

Ahora, al parecer, el electorado disidente del kirchnerismo se estaría inclinando hacia la figura de Sergio Massa, que se para en la “ancha avenida del medio” para escapar de la polarización. Antes de cerrar la historia, también hay que pesar el nivel de indecisos, que no baja hoy en ningún sondeo del 15%, siempre de que se le pregunte al encuestado a quién eligiría entre algunos de los candidatos. Cuando la consulta es abierta, sólo preguntando “a quién votaría hoy”, pero sin mencionar postulante, el porcentaje trepa al 30%.

Frente a este escenario, la gobernadora María Eugenia Vidal, que lleva sobre sus hombros todo el peso de la campaña bonaerense, lo que hizo en las últimas horas, fue tratar de ponerle un escudo protector a Cambiemos. Usó como argumento “que cada vez creo menos en las mediciones. Si uno las hubiera visto en el 2015, yo no sería gobernadora”. La mandataria quiere hacer valer como argumento de campaña las primeras huellas de la obra pública, como agua, cloacas y por caso, nueve mil cuadras asfaltadas entre Provincia y Nación, además de los municipios que han permitido mejorar el transporte público, como La Matanza con el Metrobús. También hay que mencionar que en lo que va del año, Vidal recibió más del doble de recursos provenientes del gobierno nacional. En concepto de inversión real directa y transferencia de capital, pasó de 4.941 en 2016, a 9.951 millones de pesos en la actualidad, lo que representa una suba del 101%. Es la administración que más recursos recibe, seguida por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que obtuvo 4.582 millones este año. Más allá de los candidatos naturales, la gobernadora ya cuenta con el aporte de otro par de puntales incondicionales, como lo son la diputada Elisa Carrió y Horacio Rodríguez Larreta. La convicción de Macri y Vidal, es que los efectos de la campaña en la ciudad de Buenos Aires, también pueden perforar el conurbano.

De sufrir el oficialismo un traspié en Buenos Aires, el precio de la derrota podría ser muy caro para una eventual y futura candidatura de María Eugenia Vidal. Aunque su nombre no figura en las listas, la joya más preciadas de Cambiemos es la que más responsabilidad tiene en llevar a Cambiemos a la victoria..

No obstante, aún nadie se anima publicar la foto del final del partido. Sobre todo, porque calentar la campaña está tornando el mayor desafío para los postulantes. La gente muestra mucha apatía frente al menú poco atractivo que aparece sobre la mesa.Puntualmente, en el caso de las internas, el 60% de los bonaerenses las consideran poco útiles, según un estudio de la ONG Transparencia Electoral. De todas maneras, a la hora de votar, los analistas coinciden en que la concurrencia será alta.

LF