FUENTE: PERSPECTIVA SUR.- La muerte de una joven de 18 años, que estaba embarazada de dos meses, desató bronca e indignación entre los vecinos de un barrio de Florencio Varela, que al enterarse de la noticia intentaron quemar la casa del novio.

Si bien Magalí Sotelo apareció ahorcada en el baño de su casa, familiares y conocidos de la joven descreyeron inmediatamente de la versión de su pareja. Según el relato del novio a la policía, él se había retirado de la vivienda tras una pelea y al volver la encontró sin vida. Ante esta situación llamó al 911.

Los vecinos y familiares aseguran que el joven la maltrataba. Al respecto recordaron que meses atrás la joven lo había denunciado en la Comisaría de la Mujer por violencia de género y que le había confesado a sus más íntimos que no se animaba a romper la relación por miedo a las agresiones físicas. Incluso la tía de Magalí denunció que al reconocer el cadáver pudo observar golpes en varias partes del cuerpo.

En un primer momento la policía detuvo al novio de la víctima, pero luego lo dejaron en libertad. Fue entonces que los vecinos decidieron hacer justicia por mano propia y se dirigieron hacia la casa del acusado. Intentaron quemar la vivienda, pero la policía logró controlar la situación y los destrozos fueron menores.

INDIGNACIÓN
«Dijeron que se mató. Mentira, está llena de golpes mi sobrina», aseguró la tía de Magalí en el canal de cable TN. «La mataron como un perro y él está libre, la madre es cómplice también porque siempre la odió», agregó con indignación.

Los investigadores ahora esperan los resultados de las pericias que serán claves para determinar cómo murió la joven y si la versión del novio es verosímil.

Nando Rodriguez