Las plataformas de streaming, de videojuegos y las videollamadas aparecen, detrás de las noticias sobre el coronavirus, como los principales vehículos de entretenimiento para los argentinos durante el confinamiento.

Según un informe de Telecom, se registraron cambios en los comportamientos de consumo de sus usuarios. Los registros corresponden a clientes de Personal, Fibertel y Cablevisión Flow, durante el fin de semana del 24 de marzo marzo.

Telecom-Cablevisión concentra el 40% de la TV paga, el 35% de la conectividad móvil y el 56% de la conectividad de banda ancha fija. El informe muestra un crecimiento de 430% en el uso de las videoconferencias y un 100% promedio de los juegos online.

En el caso de las plataformas de streaming se registró un aumento promedio del 43% (Flow 30%, Netfix 73% y Youtube 21%).
También se observa una suba en los sitios de contenido adulto, como el 90% de aumento en las visitas a Pornhub.

Para el investigador y becario de Conicet Agustín Espada, el consumo de variantes de entretenimiento se da «principalmente en el televisor como aparato, ya sea series o la televisión tradicional». También en el teléfono «para estar mucho más conectados de lo que ya estábamos a través de redes sociales».

«Hay una explosión de las transmisiones en vivo, sobre todo en redes sociales», señaló el analista en referencia a los músicos que se volcaron al streaming para mantener el contacto con el público.

Es el caso de Fito Páez, Iván Noble, Fabiana Cantilo, Pedro Aznar, «Chango» Spasiuk y muchos otros. Esa gran repercusión -para Espada- «va a marcar algún tipo de cambio a futuro en las formas de negocio de esas industrias».

La cultura se adapta al entorno

«La cultura siempre se adapta a las condiciones y restricciones del entorno», explicó el doctor en Ciencias de la Información e investigador principal de Conicet Martín Becerra. Valoró los conciertos por internet tanto de artistas «del star system» como de los «artistas de a pie» que descubren «nuevas estrategias de vinculación con sus públicos».

Tanto Becerra como Espada destacaron la creciente oferta teatral a través del streaming. Experiencias como las de Timbre4, El extranjero, Teatro Colón o el Nacional Cervantes convocaron a cientos de miles en la transmisión en vivo o grabada de una obra.

«Es muy interesante también lo que están haciendo algunas iglesias con sus ceremonias a través de YouTube», completó Espada, en referencia a otra de las actividades que encuentra un intersticio para filtrarse hacia el universo «online».

Liliana Lopez