La reelección de María Eugenia Vidal estaría bajo mayor riesgo que la de Mauricio Macri, a pesar de que la gobernadora de la provincia de Buenos Aires aún conserva altos índices de aprobación.


El problema de Vidal es la tracción para abajo que le genera el rechazo a Macri y la buena valoración que tienen los intendentes peronistas de los principales distritos del conurbano. En este escenario, para revalidar su título, Vidal necesitaría un nivel de corte de boleta superior al que ocurrió a su favor en 2015, estimado en cerca de 10 puntos. Así lo explicó Mariel Fornoni, directora de la consultora Management & Fit.

A Vidal también la perjudica el hecho de que no hay balotaje en el principal distrito electoral y puede perder la gobernación tan sólo por un punto. «Vidal está en riesgo por la forma de votar. Desdoblada la elección, no tiene rival enfrente que le gane», explicó Fornoni en declaraciones al canal A24.
En ese marco juega fuerte la imagen negativa de Macri. Su aprobación ronda el 15% en la provincia, mientras que Vidal mantiene el 40%, de acuerdo a las mediciones de M&F. Al ir juntos en una boleta, el rechazo hacia el Presidente, producto de los malos resultados económico, tira para abajo el voto de la gobernadora, por el desincentivo de votar a Macri.

Fornoni explicó que, en ese contexto, «Vidal necesita un corte de boleta mayor que en 2015, cuando fue de alrededor del 6%».
Además, advirtió que hay otros factores también que pueden restarle votos a la gobernadora. «Hay que ver al candidato opositor. En 2015, fue Aníbal Fernández. Si hubiera sido alguien más moderado, como Julián Domínguez, tal vez el resultado habría sido otro», dijo.

También apuntó al desgaste de Vidal en la gestión luego de 4 años. «En ese momento (2015) era un expectativa», dijo. «Vidal requiere un corte de boleta muy fuerte» en esta oportunidad para obtener la reelección, dijo la consultora, que estimó en unos 10 puntos, a diferencia de los 6 de hace 4 años.

Por otro lado, marcó el contrapunto que significa que la elección en la provincia «le aporta al Presidente para entrar en la 2da vuelta», pero la gobernadora podría perder «porque no hay balotaje».
Fornoni vio como un desacierto estratégico no haber desdoblado los comicios. «Desdoblar hubiera permitido un escenario como el de 2015. Vidal, con la victoria, hacía campaña por Macri. Ahora no va a poder», dijo.

NG