En materia de legislación vinculada al uso de agroquímicos, la provincia de Buenos Aires cerró el 2018 con el anuncio de una normativa que buscaba unificar la legislación vigente. De esta manera, la Resolución 246 /18 del ministerio de Agroindustria bonaerense buscaba la manera de empezar a ordenar el uso de estos productos, en donde más allá de la Ley n° 10.699, a efectos prácticos cada municipio tenía la palabra final, sobre todo en un apartado tan sensible como las distancias de aplicación.

Entró en vigencia en enero 2019, pero en una reciente publicación del Boletín Oficial de la provincia de Buenos Aires, el gobierno dio marcha atrás con esta resolución. En sus considerandos y tras enumerar los aspectos positivos de esta normativa, dictaminaron suspender “la vigencia de la Resolución N° 246/18 a los efectos de unificar mecanismos de coordinación operativa y asistencia entre esta Jurisdicción y los municipios firmantes y los que en un futuro firmasen en pos de optimizar los canales de colaboración al efecto”.

Este período de “stand by” se extenderá durante un año y se articulará en tres partes. En primer lugar, se modificó el artículo 5 de la Resolución 246, que quedó redactado de la siguiente manera: “Abstenerse en forma total de realizar aplicaciones y pulverizaciones de fitosanitarios, en los lotes que linden con establecimientos educativos, campos de bombeo o baterías de pozos para el abastecimiento público, cuerpos y cursos de agua emplazados en el área rural”.

El artículo 2 decreta la suspensión de la vigencia de la Resolución 246 por espacio de un año, mientras que el artículo 3 propicia la creación de un equipo de trabajo interdisciplinario que tendrá como objetivo elaborar un “protocolo específico de aplicación”.

Antecedentes

Desde la llegada del ministro Leonardo Sarquís a la cartera agropecuaria bonaerense, se llevaron a cabo distintos esfuerzos para encauzar la regulación de fitosanitarios. Uno de los más visibles fue el intento de crear una ley que reemplace a la 10.699. Con un proyecto de ley presentado por el senador Alfonso Coll Areco como punto de partida la iniciativa trajinó la legislatura de Buenos Aires. Pero tras extensas reuniones de la comisión de Asuntos Agrarios de la Cámara Baja, en donde participó Agroindustria, no llegó a ser aprobada y perdió estado parlamentario.

A mediados del pasado mes de diciembre, el ministerio de Agroindustria publicó en el Boletín Oficial la Resolución N° 246, complementaria de la Ley 10.699, que con sus modificaciones rige en la actualidad el uso de agroquímicos en la provincia. Hasta el momento, unos 41 municipios han adherido a esta normativa.

Uno de los puntos delicados a la hora de legislar sobre agroquímicos son las distancias de aplicación. En este sentido, el artículo 1 de la esta resolución califica como zonas de amortiguamiento a los “lotes contiguos al área urbana, zona residencial extraurbana, área de población dispersa, márgenes de cursos o cuerpos de agua, zonas de bombeo, establecimientos educativos, áreas de esparcimiento y reservas naturales”. En el caso de los establecimientos educativos, el artículo 5 sostiene que las aplicaciones deberán “efectuarse fuera de horario escolar”.

Este último punto fue eje de innumerables polémicas, en donde grupos ambientalistas y legisladores bonaerenses de la oposición manifestaron su total desacuerdo con esta legislación presentada por Agroindustria. En la vereda opuesta, los profesionales agrónomos nucleados en el recientemente creado Colegio de Ingenieros Agrónomos de Buenos Aires mostraron su apoyo a esta normativa, al entender que constituye un punto de partida para ordenar esta cuestión.

Melisa Delgado Niglia