Un trabajador de la empresa colaboró con la familia de Agustina aportando imágenes de la cámara de seguridad de la estación de servicio «Azul Combustibles S.A», que resultaron claves para saber qué pasó con la joven a la salida del boliche en Esperanza. Su empleador le envió un telegrama a modo de castigo y lo suspendió.

Se trata del femicidio de Agustina Imvinkelried, quien en el video de la cámara de seguridad, tomado desde la estación de servicio pertenenciente de «Azul Combustibles S.A», ubicada en la ruta provincial nº6, se encontraba caminando sola con su celular en la mano y más tarde se la puede visualizar con el único sospechoso acusado de su femicido, Pablo Trionfini, quien luego se suicidó antes de que la policía allanara su casa.

 

«Un familiar de Agustina se acercó y me pidió ver las cámaras, yo no sabía de la situación. Me quedé helado», dijo Ezequiel Schaab, el trabajador que de manera solidaria accedió a mostrarle las imágenes donde quedó registrado que «la chica no bajó en la estación y que un auto que estaba ahí tampoco entró».

«Me dijeron que tenía que pensar en frío, pero yo pensé en la familia», sostuvo el empleado y manifestó que la respuesta de su empleador fue que no podía hacer nada «porque la chica ya estaba muerta».

Ahora está castigado a 5 días sin goce de sueldo y un probable despido.

https://www.youtube.com/watch?v=_c6Q9aY_AT4

 

Carolina Bisgarra