¡Una bomba de tiempo! : desobediencia civil con las tarifas y la vuelta al trueque

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*Por Jorge Joury

SUMARIO

Hay quienes comparan a la inflación con el ladrón más sutil y eficaz. Se trata de un impuesto despiadado y sin legislación que afecta siempre a los sectores más desprotegidos. Esta epidemia. hoy está avanzando de manera peligrosa y encendiendo las alarmas en diversos distritos del Gran Buenos Aires. Para poner un ejemplo, en zonas donde la pobreza aprieta fuerte, como Moreno, los vecinos han caído en la desobediencia civil y protegen sus medidores como pueden -como se observa en la foto- para impedir que Edesur que lleva casi 34 mil cortes, les suspenda el suministro. Es solo una postal descarnada de la malaria, que también asoma en el segundo y tercer cordón, donde ha vuelto a proliferar el trueque de alimentos, como ocurre en Florencio Varela.
Cuando se devalúa la moneda, también se devalúa la confianza de la gente en los políticos. Y eso es muy peligroso, porque se puede volver a los tiempos del “que se vayan todos”. Estamos en los umbrales de que ese fenómeno vuelva a tomar cuerpo. Los memoriosos deben recordar que espontáneamente afloró en el curso de las protestas populares, piquetes y cacerolazos que caracterizaron a la crisis de diciembre de 2001. La consigna expresaba la crisis de representatividad y el desencanto completo de la población respecto de sus dirigentes, exigiendo la renuncia masiva de los gobernantes. Encuestas y análisis políticos concluyeron que en esos días el 70% de la población apoyaban la consigna “que se vayan todos”.
Argentina se encontraba por entonces en recesión desde 1998 y con una alta tasa de desempleo, trabajo informal y pobreza, luego de haber realizado durante la década de 1990 una radical transformación económica caracterizada por la convertibilidad del peso y el dólar, las privatizaciones, la desregulación de los mercados y la flexibilización laboral, siguiendo las pautas del Consenso de Washington y las instrucciones del Fondo Monetario Internacional.
Si bien es cierto que el de hoy no es el mismo escenario, pero encuentra secuencias parecidas. Uno de los datos que preocupa a la Casa Rosada, es que durante la semana que pasó, los movimientos sociales volvieron a ganar la calle. Esa es la pesadilla de Macri, porque intuye que se le puede escapar la situación de las manos.
Lejos de cualquier tremendismo, hay otros síntomas inquietantes que muestran la temperatura de la crisis. En el segundo y tercer cordón del conurbano, que incluye a La Plata, se está acentuando la metodología del trueque de alimentos. Para los sectores más pobres, la harina que picó en punta con la inflación en las góndolas, los fideos y el arroz, son los productos más codiciados en la odiseoa de parar la olla y se están convirtiendo en inalcanzables. También es notorio el incremento de chicos en los comedores de las escuelas.Las zonas donde esta realidad pega más fuerte son Quilmes, Berazategui, Florencio Varela, Esteban Echeverría, Ezeiza, Moreno, Merlo, Malvinas Argentinas, Hurlingham, Ituzaingó, Tigre, San Fernando, José C. Paz, San Miguel, Almirante Brown, La Plata, Berisso, Ensenada, San Vicente y Presidente Perón.
En el populoso partido de La Matanza también se están desarrollando clubes de trueque en las localidades de Gregorio de Laferrere, González Catán, Rafael Castillo y Virrey del Pino. Para ampliar la oferta y los lugares de trueque, los asistentes se conectan a través de grupos de la red social Facebook o a través de WhatsApp.
Entre los grupos más numerosos y activos se encuentran: “Trueque sin dinero sólo alimentos Laferrere Mac y Oeste, Catán, Casanova”, con más de 41 mil miembros, “Trueque Laferrere”, con 14 mil integrantes y “Trueque del Km 35 al 47, sólo trueque sin dinero”, con 17 mil vecinos. También Mar del Plata, donde la desocupación golpea muy fuerte, ha adoptado la misma metodología.

EDESUR LE CORTO LA LUZ A CASI 34 MIL HOGARES

Otro de los signos de malestar social tiene que ver con las tarifas de luz. Hartos de las suspensiones de los servicios básicos por falta de pago, vecinos de la zona del Oeste del Gran Buenos Aires han decidido proteger a los medidores para que no sea interrumpida la prestación de agua, luz y gas.
La realidad marca que miles de argentinos se encuentran imposibilitados de poder pagar los aumentos siderales que llegan mensualmente a todos los hogares. Por ejemplo, en Moreno, los vecinos se movilizaron y no permiten que las empresas eléctricas corten la luz a quienes no pueden abonarla. Esta suerte dedesobediencia civil, tiene que ver con que Edesur le cortó el servicio a 33.976 hogares. Por eso con ingenio y organización, los vecinos envían un fuerte mensaje al Gobierno y a las empresas.
El peronismo observa expectante la situación. Tiene en claro que acompañará a Macri para sostener la gobernabilidad, pero solo hasta la puerta del cementerio. Percibe olor a calas en el horizonte.
“Macri creyó que como en el mundo lo reciben bien a él no podía tocarle una crisis financiera. Eso de las corridas cambiarias solo le podía pasar a la vieja política. Es decir, a nosotros”, admitió en voz baja un avezado dirigente radical. Si Macri tuvo esa idea, olvidó las fallas estructurales de la Argentina, que, por cierto, lo exceden. Y ahora lo está pagando con la baja en la credibilidad de su equipo de gobierno.
Los números crudos de las consultoras son indigestos para la gestión de Cambiemos, que tiene la aprobación de, apenas, un 35% de la sociedad . Es el nivel más bajo desde que iniciaron la gestión. Además, el rechazo es de un 53%. Macri perdió entre 5 y 10 puntos en las últimas tres semanas. Se trata de un número que guardan bajo llave en la Casa Rosada y que está en el último informe que preparó una consultora “confiable” para el equipo comunicación que lidera el jefe de Gabinete, Marcos Peña.

EL ENDEUDAMIENTO ES UNA BOMBA DE TIEMPO

Tambien hay que tomar nota que una consultora de primera linea, que realiza sondeos reservados para el círculo rojo, sumó un nuevo menú en su informe de mayo: “¿Qué es lo que el Gobierno puede rescatar en este momento? Primero, que entre los opositores ninguno ha logrado obtener un rédito en el campo de la opinión pública. Cae Cambiemos, sube el descontento social. Nadie lo capitaliza”. Pero luego, la misma consultora profundiza con una pregunta más específica: ¿quién le gustaría que fuera el próximo presidente del país? Y en ese apartado, dentro del espacio del PJ -que concita el 21% de intención de voto-, Sergio Massa aparece como el más beneficiado. No obstante, Cristina es la figura más importante de la oposición, pero su alto rechazo social la convierte en una candidata inviable para una eventual segunda vuelta. Este es el dato que entusiasma a los renovadores.
Todos sueñan con un campo fértil. Pero como advierte Germano: hay que volver a medir el humor social después del acuerdo con el FMI . “Estamos ante un escenario que lo cambió todo e intuyo que las más afectadas van a ser las figuras del Gobierno”.
El endeudamiento es una bomba de tiempo.Según el informe semanal del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda (UNDAV), el Banco Central pagó en los últimos dos años un promedio de $5.550 por segundo en concepto de Lebacs. La cifra asusta: según la institución académica, el monto pagado a la especulación financiera asciende al equivalente de 146 centrales Atucha, 9500 escuelas o 57 millones de jubilaciones mínimas.
El ministro de Hacienda ya reconoció que la corrida cambiaria provocaría más inflación y menos crecimiento. Si bien el Gobierno no tiene muchas herramientas para evitarlo, sí puede tomar medidas para morigerar algunos efectos. Por ejemplo, flexibilizar el cumplimiento de los impuestos, para no recargar financieramente a las empresas. También debería activar la asistencia a comedores sociales y entidades de similares fines sociales, para soslayar el impacto que la suba de alimentos podría tener sobre la indigencia. El país necesita un plan de largo plazo consensuado con la oposición. Grandeza de todos. Si la estrategia nacional se reduce a quién gana la próxima elección, estamos en el horno. El del FMI o el que sea. La foto de la Argentina de hoy se ha vuelto color sepia. Dependerá del Gobierno y la clase política recuperar a pleno la paleta de colores.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Su correo electrónico es jorgejoury@gmail.com. Si querés consultar su blogs, podés dirigirte al sitio: Jorge Joury De Tapas.

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