Así lo advirtió este lunes el Programa de Estudios Tributarios e Impositivos para la Administración Pública de la Defensoría porteña, en un informe sobre créditos hipotecarios UVA en el que además de incorporar una mirada retrospectiva luego de 43 meses de vida de la unidad, estima cuál ha de ser el impacto en enero 2020 cuando las cuotas de esos créditos dejen de estar congeladas.

De mantenerse igual la situación de los préstamos hipotecarios UVA y no mediar ninguna nueva medida o anuncio oficial, en enero de 2020 un hipotecado UVA pagaría por cada 100 UVAS de cuota, unos $4.860, siendo que el mes anterior habría pagado $3.954 ($906 de diferencia), es decir, casi un 23% más de un mes para el otro.

Desde su nacimiento a fines de marzo de 2016 ($14,05) hasta el 15 de noviembre 2019 ($44,65), la unidad habrá subido su valor en un 217,79%; esto significa para el deudor que su pasivo se ha multiplicado por este porcentaje (menos el capital que haya devuelto con cada cuota).

En tres años y siete meses por cada $1000 de cuota inicial ahora deberá saldar $3178 aproximadamente, siempre y cuando se hubiera tomado el préstamo al inicio, en abril 2016.

Por otra parte, si lo hubiese tomado a 20 o 30 años, aún le restarían entre 17 y 27 años para seguir saldando su deuda.

Dado que el 2019 se encuentra en curso y que los valores dados por el INDEC llegan a septiembre, la Defensoría incorporó una estimación de la variable inflación para este año sobre la base del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) realizado por el Banco Central.

Agenhoy