Los tiempos cambian en la política. Eso lo refleja el economista Miguel Angel Broda, que señaló que «la clase empresarial está muy entusiasmada con Roberto Lavagna. Yo lo prefiero a Macri, pero mis clientes no. Hubo una decepción muy grande con este Gobierno», confesó en una rueda de prensa, tras brindar una exposición organizada por el Rotary Club, justamente ante un auditorio repleto de hombres de negocios.


«Roberto es un economista serio, no es corrupto y puede generar cierto ordenamiento, pero no nos saca de la decadencia. Hay que terminar con el capitalismo prebendario. No sé si son ciertos sus vínculos con Techint, pero tiene esta mirada hacia el mirado interno y la sustitución de importaciones que fue la que nos llevó a la decadencia en estos últimos 70 años», subrayó.

Durante la charla, el economista brindó un diagnóstico macroeconómico, en el que fue muy crítico con la administración de Cambiemos, más allá de sus preferencias hacia Macri. Para él, el origen del «fracaso oficialista» fueron «economistas ingenuos, poco apegados a los números» que le decían al presidente lo que quería escuchar.

«Pensaron que sólo por un cambio de Gobierno vendría una lluvia de inversiones, subestimaron los desequilibrios fiscales y externos y creyeron que la devaluación no se trasladaría a precios», cuestionó. A su vez, transmitió su preocupación por la «influencia» de la Jefatura de Gabinete en las decisiones económicas: «Hay que sacar a Marquitos Peña».

En cuanto a la situación actual, aseguró que la economía tocó fondo, aunque no llegará en las mejores condiciones para las elecciones, siempre bajo un pronóstico «optimista». Es que, debido a la incertidumbre electoral, Broda no descarta una nueva corrida. «¿Cómo no voy a tener temor si el deporte nacional es dolarizar?», sintetizó. De hecho, destacó que hay indicios que sugieren que el carry trade «se está dando vuelta».

NG