La fiebre argentina por el dólar llegó al otro lado del océano. En medio de una nueva renovada demanda por el billete verde, la versión en español de la BBC se hizo eco de la pulsión argentina por la moneda norteamericana.


En un largo artículo publicado en la web del medio británico el corresponsal en Argentina señala que «en momentos de calma económica es difícil encontrarse a un argentino que no tenga información actualizada sobre el dólar» por lo que se pregunta de dónde nace la «obsesión de los argentinos» por el billete verde.
«Quizá haya que tener en cuenta la cantidad de dólares que los argentinos tienen en cuentas por fuera del país, así como los que muchos guardan en sus propiedades, para saber qué porcentaje de los ahorros está en moneda extranjera», destaca el periodista haciendo referencia a los dólares guardados «debajo del colchón».
Como no podía ser de otra manera, la historia económica de la Argentina juega un fuerte papel a la hora de explicar por qué los argentinos viven pendientes del precio del dólar. La propia BBC descarta que la crisis de 2001 y el corralito «están muy frescos en la memoria de la gente» y que «por consiguiente no confía en los bancos».
Lo cierto es que la llamada restricción externa, el país no produce la suficiente cantidad de dólares para sostener la cantidad de billetes verdes que consume, también llama la atención de la prensa británica. «Argentina sufre de una obsesión por el dólar debido a que no hay suficientes dólares en su economía», resalta la BBC.
Desde la BBC también señalaron que el traslado a precios de la devaluación del peso es otro signo de la falta de confianza por la moneda. «Los agentes de la economía remarcan sus bienes o servicios apenas ven la noticia de la devaluación, y no cuando los precios suben de manera orgánica por el alza del dólar», analizaron en el informe.
Al respecto, desde la BBC indicaron que esta suba de precios es «una medida de protección, quizá especulativa» inspirada en el pasado inmediato de la Argentina. En ese sentido, desde el medio británico afirman que se trata de «un incentivo de mayor inflación, un ingrediente de una bola de nieve».

Ezequiel Bértola