Maite, la niña de cinco años que recibió una bala perdida en la cabeza cuando jugaba en su casa durante los festejos navideños en el partido bonaerense de Merlo, murió esta madrugada, mientras que la Policía detuvo a un hombre de 41 años por su presunta responsabilidad en el hecho.

A la nena, que había sido llevada al Hospital Eva Perón en la madrugada de Navidad, le habían declarado este miércoles por la tarde la «muerte cerebral», por lo que su situación se tornó irreversible.

En la misma mañana, la Policía detuvo a Walter Deheza, un hombre que tendría una relación sentimental con una vecina de la casa de la niña.

En el lugar en el que se produjo el arresto, un domicilio de la localidad de Parque San Martín, se secuestró una pistola calibre 9 milímetros y cinco vainas servidas.

Según indicó Maximiliano, el padre de Maite, un hijo del detenido de entre 18 y 20 años, era buscado por la Policía, ya que sería sindicado por testigos como el autor de los disparos a modo de festejo navideño.

Además de la pistola que tenía el cargador vacío, a Deheza se le secuestró una caja con 35 municiones de ese calibre y una escopeta marca Tactical Technology calibre 12,70 entre otros elementos.
El arresto y la investigación previa estuvo a cargo de policías de la comisaría tercera de esa ciudad, en conjunto con otras reparticiones de la zona.

El detenido fue puesto a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 del Departamento Judicial de Morón como acusado de «lesiones graves y tenencia ilegal de arma de fuego», aunque el tema fue recaratulado a «homicidio», por lo que se agravó su situación.

«Quiero que vayan presos todos los culpables», expresó Maximiliano, mientras que reveló que el sospechoso fue golpeado por vecinos, antes de ser detenido.

A pesar de que los disparos se realizaron en una casa aledaña, el hombre dijo que no conocía a sus habitantes, ya que hace sólo cuatro años que llegó al barrio y no entabló relación con todos los vecinos.

De todas maneras, Maximiliano elogió a los vecinos que atestiguaron en torno al caso y posibilitaron identificar a los posibles culpables: «Demostraron que no son ningunos cobardes», afirmó.

Maite permanecía con muerte cerebral y en estado irreversible desde este miércoles, luego de ser alcanzada por un balazo en el sector derecho de la cabeza en pleno festejo navideño, cuando se encontraba en el patio de su casa.

«Los estudios clínicos determinaron la muerte encefálica, por lo cual se determinó la irreversibilidad, noticia que ya se le transmitió a la familia», comentó en esa jornada a la prensa Edgardo Dozoretz, director del Hospital Eva Perón de Merlo.

En tanto, un niño de nueve años permanecía internado en el Hospital Pediátrico Garrahan tras recibir un disparo en la espalda, también durante la madrugada navideña y en el mismo distrito de la zona oeste del Gran Buenos Aires.

No obstante, la agresión que recibió el chico llamado Thiago no estaría relacionada con la bala perdida que hirió a Maite, ya que ambos hechos se produjeron a una distancia de unos cuatro kilómetros.

LF