Representantes de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (Cgera) y dirigentes de la CGT enfatizaron que el año que viene los encontrará en «franca unión» contra la mecánica de cambios que el Gobierno avizora y no oculta frente al avance de la flexibilización laboral.

Uno de los titulares de la central de Azopardo, Héctor Daer, aseguró que no hay gestión conjunta alguna con la Casa Rosada para buscar una salida a la crisis. «El Ejecutivo tiene la fantasía que esta situación se puede superar con la reforma laboral. Eso no lo va aceptar ni el movimiento obrero ni el Congreso.No tenemos dudas que la salida a este modelo económico deberá llegar el 10 de diciembre del año próximo» y acotó que «se habla del rebrote de la economía y lo que se aprecia es más pobreza, ni hablemos de inversiones. Con lo cual la caída del consumo habla a las claras de lo que padecen los trabajadores argentinos».
Marcelo Fernández, el titular de CGERA enfatizó que la prioridad de cualquier dinámica de labor en pos de la producción nacional «el Gobierno reitera casi a diario que este esquema económico no tendrá cambios. Frente a esa tesitura consideramos que empresarios y dirigentes sindicales en que se tiene que priorizar al trabajo y la producción nacional como herramienta digna». Los empresarios señalaron que la estadística sobre destrucción de pymes, que se estimó en 25 por jornada en ocasión de llevar su reclamo al Congreso, «es una cifra que se queda corta» y el panorama inmediato es que no aventuran cuántas volverán a abrir sus puertas luego de los meses de verano.
Tanto los directivos de la Cgera como los representantes de la CGT no se mostraron sorprendidos por las declaraciones de Daniel Funes de Rioja ( UIA/Copal) en cuanto a que por estos días «los empresarios argentinos tienen miedo de contratar nuevos trabajadores» en relación a los convenios laborales. Incluso varios de los asistentes al encuentro de la víspera ironizaron sobre la «falta de amplitud en foco» del representante para no considerar los daños que el Gobierno «se autoinflingió» con los pasos dados en su modelo económico. No obstante, aceptan a desgano que la flexibilización que enfrentarán ya se concretó, en indiscutible paso a paso, en varios sectores de la actividad como el caso de las petroquímicas.
Además de Daer, el referente de Ladrilleros Luis Cáceres, el diputado nacional Daniel Scioli, el legislador provincial Julio César Pereyra flanquearon a la cúpula empresaria en la sede porteña de la calle Bolívar. El ex gobernador bonaerense subrayó que el bloque de empresarios pymes merece respaldo y respeto porque generan trabajo e inversión nacional. «No es un solo camino como marca el Gobierno, sino qué hay otro camino hacia el futuro, que debe incluir un gran acuerdo económico social con empresarios y trabajadores», sostuvo.
Carolina Bisgarra