Si algo faltaba para dejar en evidencia que el poder de Mauricio Macri se ha licuado, es que los medios informativos comienzan a soltarle la mano. Pero lo más grave, es que el empresario Daniel Vila, presidente del Grupo América colocó a Macri en el lugar más delicado. Puso en evidencia su intromisión en la Justicia y lo peor, es que según su versión, lo hizo para una extorsión, para forzarlo a devolver el espectro de 4G que el kirchnerismo le había cedido a su firma Arlink. «Mandó a meterme una denuncia penal, se metió con mi libertad», disparó Vila, que dijo tener pruebas de los mensajes del jefe de Estado.

En lo que fue una entrevista prolijamente armada frente al conductor de Animales Sueltos, Alejandro Fantino, Vila manejó los tiempos y los silencios, para darle mayor dramatismo al testimonio. Detrás de cámaras observaban sus socios y su mujer Pamela David, a quien Vila ponderó por haberlo ayudado a armar una familia ensamblada llena de afecto.

La denuncia de Vila es de altísimo impacto. Por primera vez un empresario de primera línea admite públicamente este tipo de presiones del macrismo, aunque las versiones eran conocidas en el ambiente desde hace tiempo. No hay que olvidar que días atrás, el detenido empresario Fabián de Sousa, uno de los dueños del Grupo Indalo y propietario del canal C5N, había declarado ante la justicia el mismo tipo de presiones. 

Estas movidas siembran cierto temor en un sector del macrismo ante una posible avanzada del peronismo contra los operadores judiciales del actual Gobierno. Hay quienes sostienen que están en la mira de la oposición personajes como Fabián «Pepín» Rodríguez Simón y José Torello, hombres de notable influencia con algunos jueces de Comodoro Py.

Torello y Pepín, que buscaron sin éxito un lugar en las listas para tener fueros, hoy están bajo la lupa del kirchnerismo, que sueña con meterlos en la picadora de carne. Se los acusan de armar causas truchas contra las figuras del Gobierno anterior y de coachear testigos falsos. También sospechan que el ministro de Justicia, Germán Garavano, es parte de la trama a quien vincularon en el marco del caso D’Alessio con el entrenamiento del valijero Leonardo Fariña.

Hay quienes sostienen que importantes jueces federales están esperando el momento indicado para tomarse revancha de Pepín y Torello, a quienes marcaron con el lápiz rojo por haber presionado demasiado a la Justicia. También es público el rumor de que la jueza María Servini tuvo un enfrentamiento personal con Torello, cuando el compañero de Macri en la secundaria corrió a su hijo Juan de la administración del Poder Judicial para poner a un joven de su confianza.  

Daniel Vila, primero coqueteó con Sergioi Massa y luego fue uno de los primeros empresarios importantes en acercarse al kirchnerismo al inicio de la campaña. Por ejemplo, se lo vio en la primera fila durante la presentación del libro de Cristina en la Rural. El presidente del Grupo América, fue lapidario con la gestión de Macri. 

En otro tramo de la entrevista, admitió que se siente «defraudado» por el gobierno de Cambiemos: «Cuando te defraudan es porque te quitaron algo que por derecho te correspondía. Siento que este Gobierno a todos nos quitó algo que por derecho nos correspondía: que no hubiera tantos pobres, que no hubiera tanto hambre, que hubiera mejor enseñanza, mejor salud, porque tenemos el derecho y porque para eso le depositamos la confianza». 

Luego, sorprendió al relatar en detalle una presunta maniobra orquestada por el propio Macri para correrlo del negocio del 4G.
«Cuando él asume, me pide que la empresa que yo represento, Supercanal Arlink, le devolviera al Estado el espectro. Nosotros estábamos en una situación de conflicto, habían unas medidas judiciales que paralizaban el espectro y él me pidió que se lo reintegrara, que lo devolviera, porque lo tenía comprometido con Clarín», relató.

Vila indicó que en un primer momento le dijo que no podía y «finalmente le entregué un papel firmado donde decía que yo desistía de esas medidas judiciales y él se comprometió conmigo a guardarlo y presentarlo solamente el día en que yo vendiera mi empresa, cosa que no hizo. Lo presentó antes de tiempo». «Los abogados de la empresa tenían sus reaseguros y evitaron que ese espectro volviera al Estado», agregó.

«Macri mandó a Aguad a meterme una denuncia penal. Cuando le devolví el espectro me mandó un WhatsApp diciéndome que ya le había dado instrucciones al procurador para que la dejara sin efecto. Eso es meterse con la libertad.¿Qué hizo ahí el presidente? Lo mandó al ministro Aguad a meterme una denuncia penal», aseguró. «Cuando le devolví el espectro me mandó un WhatsApp diciéndome que ya le había dado instrucciones al procurador para que dejara sin efecto la denuncia penal», agregó. «Eso no solamente es meterse con la libertad, en este caso la mía, sino también es inmiscuirse en el poder judicial, cosa que está prohibida porque vivimos en una república en donde los poderes son independientes», se quejó.

Fantino lo consultó sobre si no teme que la Justicia lo cite a presentar pruebas de su denuncia. Vila dijo tener guardados todos los intercambios con Macri. «No tengo problema, tengo el teléfono, los whatsapp, con gusto los voy a llevar. No solamente tengo los whatsapps, saqué fotocopias de las capturas telefónicas y las he hecho certificar por escribano», advirtió.En una noche que produjo sorpresa entre los analistas de la conducta de medios afines a la Casa Rosada, ese no fue el único el único gesto preocupante para el Gobierno. Antes de lanzar su acusación, Vila había defendido a La Cámpora . Por ejemplo le señaló a Fantino: “Vos no conocés miembros de La Cámpora que estén procesados, que estén acusados de corrupción”. Señaló además que “Máximo Kirchner no tiene nada que ver con la imagen que nos quisieron vender, que se drogaba y jugaba a la Play… es inteligente, criterioso, preparado, que sabe de economía… esto no quiere decir que sea kirchnerista ni antikirchnerista, es un dato de la realidad. El problema que tiene La Cámpora es de mala prensa, pero cuando se comunican y te das cuenta quiénes son ya los mirás de otra manera”, dijo Vila.  

Los medios son los primeros en olfatear los vientos de cambio y cuando los gobiernos van camino al cementerio, suelen acomodar prolijamente los melones en la caja del camión, para abrir puertas con el poder que viene. El Gobierno de Mauricio Macri va tomando conciencia de que el 10 de diciembre pueden tener que juntar sus papeles, vaciar los escritorios de sus despachos oficiales y volver al llano con una gran mochila a cuestas, que también puede puede terminar en la justicia. 

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas.

LF