En momentos en que el Gobierno está devastado por la paliza electoral y se tambalea como un boxeador al borde del nocaut, María Eugenia Vidal no quiere que le toquen la campana antes de tiempo.

Para ello, convocó a todos los intendentes de Cambiemos con la idea de armar una estrategia de supervivencia  y achicar diferencias todo lo que se pueda en el espinoso tramo electoral hacia octubre. Quiere salir urgente del shopping de su jefe político. Detectó el corte de boleta en la mitad de las comunas que gobierna Cambiemos.

Y sabe que solo un milagro podría revertir la amplia ventaja que le sacó Axel Kicillof. Pero esta vez, provincializará la elección, privilegiando su boleta por sobre la de Mauricio Macri. En esa dirección, pondrá toda la carne al asador.

El mismo camino, tomará el intendente de La Plata Julio Garro, quien a pesar de lograr una diferencia de 10 puntos por sobre el Frente de Todos, municipalizará la elección para retener la comuna y confrontar con Florencia Saintout, la ganadora de la interna.

Garro sabe que el peronismo local unido puede arañar el 48% y sacarlo del Palacio de la calle 12. Junto a Vidal, deberán jugar sus últimos cartuchos, apartándose de la figura Macri, quien ya no tiene poder real para reinventarse.

Los mismos vientos soplan cerca del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. También dan por hecho que la era Macri terminó y que el experimento político que copó las tres administraciones más importantes del país durante estos cuatro años deberá guarecerse ahora detrás de la General Paz.

Por eso advirtieron dos cosas: que su campaña para esquivar un balotaje con Matías Lammens será municipal, sin mención alguna al Presidente.

LA BATALLA DE UNA MUJER EN SOLEDAD

Mientras tanto, en el entorno de Vidal, aseguran que está tranquila, que no bajó los brazos y que mantiene el ánimo de su tropa. Pero sabe en su fuero íntimo que la batalla está virtualmente perdida y que será difícil remontar los resultados de las PASO.

De todas maneras, arriesgará todo para quedar a futuro en el cuadro de honor de los futuros líderes de la oposición.. Aunque esta vez lo quiere hacer sola y con libertad de acción. Sin que metan las narices desde la Presidencia.

Comentan en su entorno que no guarda rencores hacia su jefe máximo. Pero está dispuesta a dar la batalla en soledad y con su imagen: «Mejor tarde que nunca», resumió una de sus primeras espadas. Revisando los números, detectaron que Cristian Ritondo sacó 130 mil votos más que el Presidente, por lo que creen que se puede rascar algo más en el fondo de la olla.

La mandataria, pondrá en marcha la primera puntada del plan el  próximo miércoles 21 en La Plata. Allí recibirá a los 69 jefes comunales partidarios, muchos de ellos seriamente comprometidos de continuar sus mandatos por 4 años más.

Los alcaldes amarillos le llevarán en sus maletines las carpetas con radiografías pormenorizadas de cada distrito y estrategias para salir con vida del naufragio. Una fuente confiable de la residencia de la calle 6, señaló que todo se desarrollará entre la autocrítica, la catarsis y la necesidad imperiosa de retener los distritos.

Después de conocerse los adversos resultados para el Gobierno en las PASO, Vidal prefirió el silencio. Hablaron todos los protagonistas, menos ella. Fue recién al día siguiente cuando la Gobernadora decidió encabezar una conferencia de prensa junto al vicegobernador Daniel Salvador, en la que reconoció la derrota y el desafío de cara a octubre.

A diferencia de Macri, “escuchar más a los bonaerenses” fue el mensaje que dejó la mandataria, además de anunciar que su equipo se encuentra trabajando en un abanico de medidas económicas para ayudar a quienes se verían más perjudicados por la abrupta devaluación. 

MUY LEJOS DEL COLOR ESPERANZA

En la Provincia, Cambiemos está en serias dificultades porque, como se sabe, no hay segunda vuelta.Por eso, necesita casi de un milagro para revertir el 52% que obtuvo Axel Kicillof.

El actual diputado y ex ministro de Economía de la Nación logró romper con la barrera de los 50 puntos contra 34,5 % de Vidal. Es decir, más de la mitad de los bonaerenses optaron por el principal rival de la actual gobernadora y, así, quedó 18 puntos alejada de una posible reelección y con la necesidad de un milagro.

El escenario es complejo para la mandataria que debe revertir el millón y medio de votos de distancia con Kicillof. Algunos intendentes son optimistas en que esta hazaña es posible.

Otros, más escépticos, ya dan el partido por perdido y apuestan todas sus fichas a retener los distritos ya conquistados. Vidal tratará de apelar a una inyección de entusiasmo para realinear a su tropa.

“Es una pena que buenas gestiones municipales se vean perjudicadas con la lista sábana», dijo, por caso, el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, quien pidió a través «un acuerdo rápido de la dirigencia».

En las últimas horas, un grupo de jefes comunales de Cambiemos del Conurbano,algunos de ellos ganadores en las primarias, se reunieron en la casa de Jorge Macri, intendente de Vicente Lópéz, para analizar cómo seguir. La idea de la cena fue, básicamente, reorganizarse, asegurarse el territorio y después, impulsar la boleta de la Gobernadora. 

JUGAR CON COLORES PROPIOS

Lo que los asesores de Vidal recomendaron es que no haya más fotos grupales de los máximos candidatos de Juntos por el Cambio, al menos en la provincia de Buenos Aires.

Las recorridas por el conurbano de Vidal junto con Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta o Miguel Pichetto, serán una foto del pasado. No lo dirán en voz alta, pero en el balance que se hizo se llegó a la conclusión que la derrota electoral por el aluvión de votos de Axel Kicillof  se debe en gran medida al arrastre negativo y el castigo de la gente a la gestión de Macri.

La frase que recorre los pasillos de la residencia de la calle 6 es una sola: » llegó el momento de que juguemos como pensábamos hacer desde un inicio y Marcos Peña y su equipo no quiso. Se avanzará con las propuestas y con la muestra de nuestra gestión expresada por Vidal sola».

Vidal está convencida que la clase media castigó a Macri y a su gestión en forma automática. No entenderían, de otra manera, por qué en distritos de la primera sección electoral e incluso del interior de la provincia, donde la gobernadora cree haber hecho una buena gestión, que la gente haya votado en contra de Juntos por el Cambio.

EL PAQUETE DE MEDIDAS DE AUXILIO

Lo más grave para el futuro del Presidente, es que en el entorno de Vidal no solo les cargan las tintas a Marcos Peña, Jaime Durán Barba y a algunos allegados a Macri por un error de visión en la estrategia electoral de no desdoblar los comicios provinciales de la Nación, sino que también empezaron a hablar ya del «posmacrismo».

Esto significa lisa y llanamente. comenzar a fortalecer a figuras que quedaron bien paradas después de las PASO, como lo es el caso del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que ganó con comodidad los comicios del domingo.

La visión a futuro de Cambiemos, entienden, necesitará de estas figuras. Incluso Vidal se pondrá en ese pelotón si al menos logra un derrota menos traumática.Por estas horas, la gobernadora está abocada a lanzar la semana que viene un paquete de medidas económicas para paliar la crisis cambiaria y atender a los sectores más desprotegidos. Todo indica, que se anunciarán el martes próximo .

Entre las propuestas se contempla una actualización por inflación de los programas sociales, un bono por única vez de 5 mil pesos para los estatales provinciales, la actualización del salario docente por la cláusula gatillo y nuevas líneas de crédito para las pymes.

A diferencia de las medidas que tomó Macri, en la gobernación bonaerense no creen que se pueda avanzar con reformas impositivas porque para ello necesitarán de un aval de la Legislatura y eso es improbable de lograr a esta altura de los acontecimientos.Lo que Vidal planea hasta el 17 de septiembre en que empieza la campaña para octubre, será mostrar gestión, obra pública y salidas por los municipios para reiterar los logros de su mandato.

Luego llegará la veda electoral, que le impide hacer anuncios de gestión. Allí avanzará con recorridas por el conurbano de la mano de intendentes aliados. No quiere funcionarios nacionales en la Provincia. «Ella peleará con su propio capital político. No quiere tener tener nada de prestado», dijo uno de sus asesores. El dato que se esgrime, es que Vidal sacó más votos que Macri en la provincia.

El Presidente obtuvo el 29% de los votos frente al 50% de Alberto Fernández en Buenos Aires. Allí, los funcionarios de Vidal están convencidos que hubo un corte de boleta de unos 300 mil votantes que podrían potenciarla, para evitar un octubre rojo.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas.  

Jorge Joury