Con recelos y algunas desconfianzas, María Eugenia Vidal y Axel Kicillof romperán el hielo. En las próximas horas, protagonizarán el primer round de la transición. ¿Qué le preocupa a Kicillof? .

El déficit ocupa el primer lugar. Con su equipo vienen sosteniendo que a Vidal le faltarán entre 50 mil y 80 mil millones de pesos para terminar el año. En campaña, la gobernadora evitó el tema pero el viernes, a dos días de las elecciones y en silencio, pidió refinanciar una deuda de 4 mil millones de pesos con el Banco Provincia que vence el 6 de diciembre, justo cuatro días antes de dejar el poder, lo que terminó confirmando la teoría de Kicillof. El temor es que Cambiemos eche mano a los fondos de otros organismos para cubrir el rojo, como el IOMA y el IPS.

La información económica y financiera provincial es clave para Kicillof. La necesita para elaborar además el presupuesto provincial 2020. Pese a que el plazo para presentarlo en la Legislatura venció el 31 de agosto pasado, Vidal no lo envió y será la primera tarea que deberá enfrentar apenas asuma.

El flamante gobernador está ansioso por desatar el moño del paquete de las cuentas públicas que recibirá. Ya mostró los dientes en la noche del domingo, al decir que tanto a él como a Alberto Fernández, el macrismo les dejan «tierra arrasada». La primer preocupación de Kicillof es si hay fondos suficientes para garantizar el pago de sueldos y aguinaldos de diciembre a los empleados públicos bonaerenses. El segundo tema son los compromisos de deuda que podrían comprometer seriamente su gestión.

En la residencia de la calle 6, aseguran que la Tesorería tiene los fondos suficientes para el pago de sueldos hasta febrero inclusive. Kicillof dijo que se trabajará en una «radiografía», una especie de diagnóstico sobre las dificultades que tiene la provincia. Además, proyectó reuniones por áreas luego que se realice el primer encuentro inicial con la Gobernadora.

LOS GREMIOS SE PONEN EN LA COLA

El ex ministro de Economía necesitará de una billetera tan llena como se pueda. Caso contrario, pedirá auxilio a la Nación. Sabe que los primeros que vendrán a golpear las puertas de la gobernación serán los gremios estatales, entre ellos los maestros y los profesionales de la salud. Esos salarios están visiblemente retrasados frente a la inflación. La expectativa con la llegada de un nuevo gobierno en la provincia tiene especial impacto en el mundo sindical, en donde los trabajadores evalúan si se podrá mejorar o no las condiciones laborales a partir del 10 de diciembre.

Kicillof, tiene en claro que en los próximos cuatro años habrán vencimientos por «9 mil millones de dólares » con «una situación financiera de la provincia cuya gravedad también se intentó esconder y simular, pero me parece que es momento de ponerlo sobre la mesa» no para «echarse culpas» sino «para resolverlo», señaló tras el triunfo obtenido.

Dijo que le pedirá a Vidal que «se ocupe en este tiempo de transición de intentar resolver varios de los problemas nuevos que se han creado» entre los que mencionó la problemática de la infraestructura escolar y hospitalaria. Le reclamó también que «en este mes y medio se gobierne con mucha responsabilidad hasta el ultimo día» y advirtió que no va «a cogobernar la provincia, lo que sí vamos a pedir es poder hacer un trabajo de transición».

LA DEUDA PUBLICA TREPO UN 447%

Nadie conoce los números crudos, pero los olfatean. Por lo detectado a través de estudios confiables, se puede decir que la deuda pública de la provincia de Buenos Aires trepó 447% durante la gestión de Vidal. Los mosqueteros de Kicillof aseguran que la  mochila que recibirá su jefe será, así, casi seis veces más pesada que la heredada por Cambiemos a través de la gestión de Daniel Scioli.

El ciclo de endeudamiento registrado estuvo acompañado por una transformación en la composición y los plazos de sus pasivos que exacerba la vulnerabilidad de las finanzas provinciales. El incremento en el peso de la deuda en moneda extranjera y la reducción en el plazo de los vencimientos condiciona, a su vez, el inflexible presupuesto bonaerense. El Instituto para el Desarrollo Económico y Social de Buenos Aires (Idesba) estimó que la carga adicional de intereses para el próximo mandato escaló más de 100 mil millones de pesos sólo como consecuencia de la corrida cambiaria validada después de las elecciones primarias.

El stock de los pasivos bonaerenses pasó de 122.085 a 667.746 millones de pesos entre diciembre de 2015 y agosto de 2019. La relevancia adquirida por la deuda en dólares impacta de lleno sobre las finanzas públicas provinciales que, ante cada salto en el tipo de cambio, registran una escalada en tamaño de su deuda expresada en pesos.

Como resultado del ciclo de endeudamiento impulsado desde la Casa Rosada tras el acuerdo con los fondos buitre y el desmantelamiento del esquema de regulaciones cambiarias, la deuda per cápita provincial escaló de 7.328 a 38.442 pesos, un incremento del 424,6 %. Las estimaciones del Idesba que depende de la CTA muestran que 81 de cada 100 pesos que deben los bonaerenses corresponden al ciclo de endeudamiento emprendido durante el gobierno de Vidal.

EL CAMINO PARA ALIVIAR LAS TENSIONES

La mandataria llamó al ex ministro de Economía en la noche del domingo para felicitarlo y entablar el primer contacto. No logró comunicarse. No había buena señal. En la mañana del lunes, finalmente, cambiaron mensajes y acordaron reunirse en el corto plazo.

En las proximas horas Vidal y Kicillof se reunirán para comenzar a diseñar la transición. A priori, ambos tienen intenciones de bajar la tensión, ordenar el traspaso dentro de un marco institucional y transparentar las principales cuentas de la provincia. Llegan a esta etapa divididos por una grieta ideológica que los ha mantenido enfrentados en los últimos cuatro años.

Para el gobernador entrante hay cuatro temas claves: economía, finanzas, producción y agro. En esa franja está la principal preocupación.

También a Kicillof le interesa saber cuál es el estado financiero del Banco Provincia, cuál es la deuda que actualmente tiene la provincia, qué presupuesto tienen ideado en el oficialismo para el 2020, en qué situación están las obras públicas que se iniciaron en su mandato y cuál es el estado de los préstamos internacionales que tiene la provincia y que sirvieron para financiar algunas de las obras que están empezadas.

La versión de pasillo es que durante el próximo mes los equipos técnicos recibirán los datos que les brinde el vidalismo para realizar un diagnóstico. Esas conclusiones serán las cifras más frescas que tenga Kicillof para llevar adelante el traspaso de mando junto a la actual mandataria.

Los mosqueteros de Kicillof para la transición son el ex secretario de Comercio, Augusto Costa; el ex secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Carlos Bianco; el jefe de los equipos técnicos y ex presidente de la Comisión Nacional de Valores, Cristian Girard; el ex director del Banco Central, Juan Cuattromo, y el rector de la Universidad Nacional de José C. Paz, Federico Thea. Los cinco son de la mayor confianza y forman parte de la mesa chica.

A ellos probablemente, se le sume una pata política. Kicillof todavía está evaluando algunos nombres más para sumarlos.

Todos saben en el entorno del futuro gobernador, que su política es de austeridad y que está dispuesto a aplicar una rigurosidad extrema con respecto a los datos duros. El domingo pasado, y en el medio de los festejos, mostró su esencia. Repasó sin pelos en la lengua datos sobre la caída de la producción, los niveles de desocupación y el número de puestos de trabajo formales que se perdieron durante la gestión de Vidal. A partir de ahora, empezará a desatar el paquete y delinear su futuro gobierno.

EL FUTURO PODER DE FUEGO DE VIDAL

Mientras tanto, para Vidal llega la dolorosa hora de la retirada. Necesita un trabajo y es por eso que en su entorno avanza la idea de armar una fundación al estilo del Grupo Sophia, el semillero PRO creado por Horacio Rodríguez Larreta del que salió la gobernadora, que le permita tener un sueldo, recorrer la provincia y tener vidriera. «Es la posibilidad más fuerte hoy», admiten. Son varios los ministros que ya trabajan en ese sentido. 

También hay que decir que Vidal no ha quedado bien parada por el resultado electoral. Desde el gobierno nacional esta semana le pasaron factura. Le reprocharon que el súbito crecimiento de Macri no se extendió al Conurbano bonaerense, donde Alberto Fernández consiguió el 81% del total de la diferencia que le sacó al presidente saliente. De hecho, su remontada fue muy modesta en la Provincia, especialmente en la primera y tercera sección electoral, el Talón de Aquiles del PRO. De todas maneras, el peso territorial de Vidal será determinante. Conservará 61 municipios. Y en la Legislatura bonaerense a partir del 10 de diciembre, tendrá mayoría en el Senado y también aportará 14 diputados a la Cámara Baja Nacional. Es evidente que habrá que sentarse con ella para negociar leyes.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas.

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