Por Arnaldo Medina* y Mario Rodriguez**

Desde hace más de 30 años se celebra el “Día Mundial de lucha contra el SIDA” cada 1° de diciembre. Esta efeméride contribuyó a comprender al VIH SIDA como un problema de salud pública y a mejorar su prevención y tratamiento.

En Argentina se estima que 129.000 personas viven con VIH-SIDA. Todos los años se notifican 5.800 casos nuevos en el país y el 98 % de ellos se producen por mantener relaciones sexuales sin preservativo. El 80 % de los afectados conocen su diagnóstico y de estos el 83 % está en tratamiento. Se desprende de ello que un porcentaje desconoce su enfermedad y otros no acceden al tratamiento aun sabiéndolo. Por eso es importante la prevención con carácter universal y el acceso a tratamientos de calidad y continuidad.

Si bien la epidemia de VIH-SIDA está estabilizada en Argentina, en los últimos años ha habido malas señales desde las áreas de gobierno: la provisión de preservativos a los efectores de salud fue discontinuada, hubo cambios en los esquemas de tratamiento y entregas parciales de medicamentos para el VIH y un faltante de reactivos para detección de carga viral, estudio imprescindible para el seguimiento de los pacientes. Estos déficits puntuales se suman al faltante de vacunas, como la del VPH (Virus del papiloma Humano, responsable del cáncer de cuello de útero) y de métodos anticonceptivos, todos ellos problemas atribuidos a la logística de compra pero redundantes en subejecución presupuestaria y ajuste en el marco de la desjerarquización del Ministerio de Salud.

En Argentina y en la región se observa un incremento de las infecciones de transmisión sexual, como sucede con la sífilis que triplicó sus casos en los últimos 4 años. Es prioritario relanzar las políticas públicas en salud sexual, reimpulsando el programa de salud sexual y procreación responsable (PSSyPR) y la educación sexual integral (ESI), ambos creados por las leyes 25.673 de 2002 y 26.150 de 2006 y enmarcados en una perspectiva de derechos.

La edad mediana de diagnóstico de VIH-SIDA son 32 y 33 años para varones y mujeres argentinos respectivamente. Por lo tanto es oportuno el lema adoptado por la Organización Mundial de la Salud/Oficina Panamericana de la Salud (OMS/OPS) este año: #HablaConmigoAbiertamente

La campaña se propone concientizar a los equipos de salud, empoderar a los y las jóvenes, reducir la estigmatización y la discriminación.

Sin embargo, para lograr el mayor impacto en esta lucha también es necesario e imprescindible que el Estado devuelva la Salud Pública al rango de Ministerio y garantice el derecho a la salud de las argentinas y los argentinos.

* Vicerrector de UNAJ. Ex Director Ejecutivo del Hospital El Cruce. Concejal electo por el Frente de Tod@s de Florencio Varela.

**Ex Secretario de Salud de Florencio Varela y titular de la cátedra de Epidemiología de la UNAJ

El artículo fue publicado por el diputado provincial Julio Pereyra en redes sociales.

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