Desde un registro cotidiano que se desplaza desde el espacio público -emblema de la lucha y la resistencia contra la dictadura- a los lugares cotidianos, "Madres y Abuelas", un libro de reciente aparición reúne cuarenta retratos fotográficos de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo de todo el país para descubrir una geografía familiar de la que, como sostiene Cora Gamarnik en el texto introductorio, tal vez no hubieran salido "si el terrorismo de Estado no les hubiera arrancado a sus hijas e hijos".

El libro, con el que la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación homenajeará este 24 de marzo, Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, a las referentes de la lucha por los derechos humanos, estará disponible de manera gratuita en formato virtual.

Con prólogo de la comunicadora, docente e investigadora de fotoperiodismo Cora Gamarnik y fotos del reportero gráfico Leo Vaca, el proyecto requirió de un largo proceso de preparación, necesario para establecer los vínculos de confianza y tejer las redes de contención, junto a los organismos de derechos humanos locales, que hicieron posibles los encuentros de los que surgieron las fotografías que le dan vida a la publicación, explican los responsables de la iniciativa.

En su texto, Gamarnik devela las claves del recorrido que propone el libro: correr el foco de los escenarios habituales de lucha, las plazas y las calles, para descubrir esos espacios de intimidad familiar "del que tal vez no hubieran salido si el terrorismo de Estado no les hubiera arrancado a sus hijas e hijos. Lugares donde descansan, cocinan, sueñan, donde se curan las heridas".

Vaca, responsable del registro fotográfico, viajó por diferentes provincias para retratar a estas mujeres en la cotidianeidad de sus hogares, junto a los recuerdos que las han acompañado durante más de cuatro décadas de búsqueda incansable.

En diálogo con Télam, el fotógrafo cuenta que "las fotos se hicieron entre febrero del 2021 hasta hace un par de meses" pero explica que "las primeras fueron hechas cuando se hizo la no marcha del 24 de marzo por la pandemia en 2020, de hecho en algunas se las ve con barbijo, después el proyecto se extendió y se hicieron más. En total fueron 40, a partir de un recorrido por lugares como Catamarca, Formosa, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Santiago del Estero, Neuquén, La Plata y Zárate".

Vaca tuvo una conversación con las integrantes de Madres y Abuelas antes de cada retrato. "La mayoría son retratos mas tradicionales, cuando guardaban algún recuerdo u objeto de sus hijos me lo mostraban ya hacíamos retrato de eso. Alguna conserva el dormitorio intacto. Por ejemplo, donde Vera Jarach tiene su estudio actualmente hay una pared pintada con un alfabeto en italiano y español que hizo con su marido cuando su hija Franca estaba por nacer y ese mural está ahí todavía", relata.

"Lo que sigue son imágenes que van contando historias. Madres y Abuelas de Plaza de Mayo retratadas junto a los objetos que atesoran, y que funcionan como el hilo invisible que permite hilvanar esos relatos. Cada uno de ellos guarda pequeños fragmentos del pasado, recuerdos a los que se aferraron para enfrentar el vacío de la desaparición, la perversa metodología de la dictadura para perpetuar el silencio y el olvido", se puede leer como presentación del trabajo fotográfico.

En esa presentación, el secretario de Derechos Humanos Horacio Pietragalla Corti asevera que se trata de "la concreción de un proyecto que nació del amor y la admiración por nuestras Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, ejemplos de dignidad para la Argentina y el mundo".

El trabajo de Vaca, que se desempeñó en medios gráficos nacionales e internacionales, trasluce una sensibilidad que le permitió inmortalizar a estas mujeres en sus paisajes cotidianos, acompañadas de esas ausencias que están más presentes que nunca y que se adivinan en cada detalle captado por la cámara.

"Madres y Abuelas" concluye con una reseña de las historias de vida y lucha, mínimas e inmensas, personales y colectivas a la vez y lo definen como "un valioso testimonio, en tiempos de discursos de negacionistas que buscan relativizar los horrores del pasado, para recordar la importancia de la lucha colectiva y del compromiso con la defensa de los derechos humanos".

Fuente: Telam